
¡Ya lo haré!
Sep 27, 2026Así, con tono afirmativo es como habla el sujeto que cree que hoy no morirá y que además, tiene todo el tiempo del mundo para hacer las cosas. No se sabe de dónde ha sacado esta idea porque todos los días muere gente, enferma gravemente o queda discapacitada físicamente o mentalmente. Es decir, vive en una realidad paralela y hasta que no le diagnostican un problema de salud grave, no se da cuenta de que tiene los días contados y entonces, es cuando se apresura a hacer todo lo que le apasiona. Le dicen: estás enfermo y desgraciadamente, solo te quedan unas pocas semanas de vida, así que, mejor escribe el testamento y empieza a despedirte de tus seres queridos.
Con lo cual, – ¿por qué esperar a que nos notifiquen esta triste noticia para hacer lo que realmente nos apasiona? – ¿Por qué dejar para después algo que podemos hacer ahora mismo, si no nos cuesta nada y además, tenemos los medios para hacerlo?- Hay mucha gente que malvive toda su vida pensando que cuando se jubile tendrá una mejor vida, más tiempo para realizar sus sueños o simplemente, para descansar; también está la que todo lo deja para cuando esté de vacaciones (dos veces al año) en vez de buscar tiempo durante el mes para hacerlo y así, poder disfrutar de las vacaciones. Después, también está la gente que vive el presente, pero mentalmente está en el mañana y asegura que después hará todo lo que se ha propuesto y debido a esta manera de comportarse, los demás dejan de confiar en ella porque es alguien que no cumple su palabra (haré, haré y haré).
Nos afirma que empezará a ahorrar; a cuidar su salud o aspecto físico; cambiar de trabajo, separarse de la pareja, cambiar su manera de ser; etc. Es decir, tiene propósitos, pero no, la determinación para llevarlos a cabo porque seguramente, está motivado, pero la pereza le supera y se refugia en la fantasía para sobrellevar la frustración que esto le causa. Igualmente, este tipo de comportamiento se adquiere en la infancia y se potencia en la adolescencia, cuando estamos copiando modelos para ser igual que ellos. Con lo cual, según cuáles escojamos, nos volveremos parsimoniosos, activos o sedentarios y estos comportamientos influyen bastante en nuestra manera de pensar, pero, aun así, tiene mucho que ver nuestra manera de ver la realidad.
Con lo cual, quien tiene presente que el mañana no está asegurado por muy bien que le vayan las cosas actualmente, no deja para después sus placeres. Cuando somos conscientes de que nadie está exento de sufrir un accidente y consecuentemente, perder ciertas capacidades mentales o físicas, aprovechamos cualquier momento para hacer lo que nos gusta realmente. Asimismo, vivimos con más alegría porque sabemos que este puede ser nuestro último suspiro y por ende, le sacamos el máximo provecho a lo que tenemos (familia, amistades, objetos, dinero, etc.).
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor

