
A partir de los cincuenta años tenemos que disfrutar de nuestros ahorros
Nov 28, 2024La vida no es únicamente trabajar, y gastar, también existe la palabra ahorrar y además, es la que nos motiva a invertir en nuestro futuro a medio plazo. Pero lamentablemente, la sociedad de consumo en la que vivimos, nos quiere hacer creer todo lo contrario. Gastar cuando somos jóvenes para así disfrutar de nuestro tiempo y dejar el comportamiento ahorrador para más adelante. Es como si quisiera hacernos creer que somos inmortales o que nunca envejeceremos y, por lo tanto, ahorrar es secundario y encima, ha conseguido que la gente lo asocie a ser un miserable o a no disfrutar del aquí y ahora. Pero, en contrapartida, quien se ha creído este mensaje y que actualmente, está cerca de los cincuenta años, tiene más deudas que ahorros y esto, después de haber trabajado alrededor de treinta años. Es decir, ha trabajado más de la mitad de su vida y no dispone de dinero como para hacer frente a un gasto improvisado de apenas 700€.
Digo más de media vida, porque estadísticamente, la mayoría de la sociedad empezamos a trabajar hacia los dieciocho años, una vez hemos acabado la enseñanza obligatoria. Entonces, es incomprensible llegar a esta franja de edad y no poder disfrutar porque o la persona está demasiado endeudada, o no tiene dinero suficiente, se lo ha gastado en cosas que no le aportan ningún beneficio económico. Es decir, cuando ya hemos pasado por todas las etapas de la vida: hemos vivido desamores, hemos hecho locuras por amor, hemos perdido el trabajo y hemos encontrado otro, hemos ido a trabajar sin haber dormido, etc. Pues, ahora que tenemos la mente educada contra los cambios de humor, los complejos físicos, el qué dirán y por encima, la opinión de los otros ya no nos condiciona para disfrutar de nuestros placeres, nos encontramos que no tenemos dinero o la libertad económica suficiente como para hacerlo. Por ejemplo, hay quién desea tener una moto de gran cilindrada, ir más a menudo de viaje, hacerse una operación de estética, operarse de la vista, etc.
La persona se da cuenta de que ha vivido contra corriente, por inercia social, haciendo aquello que los anuncios de televisión le dictaminaban y todavía peor, en ningún momento se lo ha cuestionado, porque daba por hecho que era la norma a seguir. Ahora que se ve más cerca de la muerte que de la vida y que tiene ganas de hacer cosas, de disfrutar del poco tiempo que le queda, no puede hacerlo por culpa de la falta de dinero. Entonces, si no es tu caso y tienes cierta libertad económica, es el momento de hacerlo, no hay que esperar a estar jubilados para disfrutar del dinero, ni a tener una crisis existencial para justificarlo.
Céntrate en tus placeres y date permiso para hacerlo sin sentirte culpable, porque es tu dinero y no tienes que dar explicaciones a nadie. Tenías la opción de hacer como la mayoría, de vivir sólo pensando en el momento y dejando de lado el mañana. Pues, ahora es el momento de premiarte por el esfuerzo mental realizado dado que, no es fácil separarse del pensamiento colectivo. El que nos dice cómo comportarnos para no diferenciarnos del resto y así, no sentirnos excluidos, ni afectados por sus miradas y comentarios.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


