El problema no es la comida, sino, el significado que le damos

El problema no es la comida, sino, el significado que le damos

Dic 5, 2024 0 Por Omar El Bachiri

Todos tenemos que alimentarnos para sobrevivir, no hay ningún animal en el mundo que se escape de esta necesidad. Pero, sin embargo, la especie humana es la única que muchas veces se decanta más por el sabor de los alimentos que no por sus beneficios nutricionales. Es decir, le da preferencia al sabor de la comida en detrimento de su aportación nutricional, y por eso mismo, hay gente con sobrepeso, porque ingiere más calorías de las que su organismo necesita o puede quemar. Es gente que basa su alimentación diaria en pizzas, hamburguesas, comida muy grasienta, azucarada, etc. en vez de hacerlo en una comida más equilibrada. No busca un equilibrio entre las proteínas, los carbohidratos y la grasa, para así, no tener los niveles de colesterol tan elevados, ni sufrir de diabetes o de cualquier otra enfermedad relacionada con el exceso de azúcar o grasa acumulada.

Por lo tanto, estamos viendo que el problema real no es la comida, sino, la interpretación que hacemos de ella dado que, por simple estadística en el mundo hay más gente sana que enferma debido a la alimentación. Con esto quiero decir, que tenemos que ser conscientes de lo que buscamos de la comida, de los alimentos que ingerimos: – “¿estamos buscando nutrirnos, llenar el estómago, sustituir un vacío emocional o es nuestra manera de afrontar las emociones y los sentimientos?”-. Así pues, salvo la gente que sufre trastornos del sistema nervioso central (SNC), o tiene problemas hormonales, tenemos el físico que queremos, aunque no se quiera reconocer dado que, si no tenemos nociones de cómo alimentarnos saludablemente, siempre podemos acudir al nutricionista a informarnos.

Igual que con el ejercicio físico, si tampoco tenemos nociones de qué ejercicios realizar, podemos contratar los servicios de un entrenador personal para que nos enseñe los más adecuados. Así mismo, hasta ahora he expuesto la parte de la voluntad, la que nos motiva a ingerir unos alimentos u otros, pero ahora, también mencionaré una parte muy importante en cuanto a la incorporación de los alimentos a nuestra dieta. La manera que tenemos de interpretar los alimentos y con esto sabremos si estamos comiendo para nutrirnos, para saciarnos, por aburrimiento, para superar una situación complicada o conflictiva, etc. Es decir, el motivo que nos lleva a comer ciertos alimentos y no otros.

Por lo tanto, si estamos en una cafetería y tenemos enfrente una pasta de chocolate y un bocadillo de queso, ¿cuál de los dos escogeremos? La respuesta es más sencilla de lo que parece, porque dependerá básicamente de dos factores: de nuestro estado emocional y de nuestro conocimiento en relación a la función de los nutrientes. La primera comida es básicamente azúcar y la segunda, es un combinado entre carbohidratos y proteína. Entonces, según lo que estemos buscando, escogeremos uno o el otro, pero, el problema es que muchas veces la voluntad brilla por su ausencia y, por lo tanto, la persona acaba decantándose por la pasta de chocolate en vez de hacerlo por el alimento más saludable. Un comportamiento que provoca que mucha gente no entienda por qué engorda si no come mucho. Se hace preguntas como: ¿no entiendo por qué gano peso o me salen michelines si apenas como?

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor