
¿Amor o dependencia emocional?
Sep 16, 2026
Cuando estamos enamorados sentimos simultáneamente paz interior y alegría y paralelamente, estamos motivados para hacer nuevas actividades. Sin embargo, cuando dependemos emocionalmente de la pareja sentimos ansiedad y por ende, en vez de disfrutar de su compañía estamos más pendientes de no perderla. Así que, si nuestra pareja decide abandonarnos hoy mismo nos comportaremos diferentemente según qué concepto estemos viviendo. Si estamos enamorados lo pasaremos mal al principio porque la echaremos de menos, pero, pasado un tiempo nos acostumbraremos a su ausencia y seguiremos con nuestra vida. Somos seres independientes y eso conlleva poseer las herramientas mentales necesarias para afrontar la soledad de manera productiva e incluso, beneficiosa porque aparte de haberlas adquirido, también las hemos potenciado.
Por el contrario, si tenemos una dependencia emocional no funciona igual porque no hemos tenido la oportunidad de trabajar en nosotros mismos y por desgracia, seremos capaces de todo con tal de que no nos abandone la otra parte. Primero, porque no lo aceptaremos, con lo cual, el duelo será más largo y difícil de superar y segundo, porque en muchas ocasiones, incluso perderemos nuestra dignidad, ya que le suplicaremos que no lo haga. Por eso mismo hay gente que aun estando mal con su pareja no la abandona porque siente que sin ella, es un cero a la izquierda y de igual modo funciona a la inversa; hay gente que su pareja la quiere abandonar y cede a todos sus caprichos con tal de que no lo haga.
Un ejemplo lo encontramos en las relaciones que en un principio eran monógamas y con el tiempo se han vuelto polígamas porque uno de los dos cónyuges lo ha propuesto y el otro, por miedo a la separación cede a la petición. Así pues, hay que vigilar con la evolución de nuestra relación porque puede tomar un camino no deseado y lo que en un principio era amor y admiración por la otra parte, ahora se ha convertido en la necesidad de estar con ella. El miedo a la ansiedad nos motiva a no discutir bajo ninguna circunstancia porque nos vemos incapaces de vivir sin la pareja, necesitamos su cariño o compañía.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


