La motivación es interna

La motivación es interna

Sep 20, 2026 0 Por Omar El Bachiri

No podemos cambiar a nadie por mucho que queramos si no se deja ayudar y esto es precisamente porque la motivación es interna, se mueve dentro de nosotros. Con lo cual, no tiene sentido dejarse la salud en ayudar a los demás a mejorar o modificar algún hábito si no lo desea realmente. La energía interna, la que nos mueve a intentar conseguir nuestros objetivos (cambiar nuestro aspecto físico, cambiar de amistades, dejar ciertos hábitos, adquirir ciertas conductas, modificar nuestra manera de pensar, etc.) es la que nos permite luchar por ello y soportar el esfuerzo que requiere. Cierto que desde el exterior podemos facilitar el camino al sujeto que está buscando el cambio porque le podemos adaptar el ambiente o darle acceso a las herramientas necesarias, pero finalmente, él es quien decide qué hacer con todo esto.

Digamos que estamos enfermos y el médico nos ingresa en el hospital o nos receta una medicación y nosotros, lejos de seguir las reglas, nos las saltamos a la torera y no hacemos nada de lo que nos remienda, pues la recuperación llegará más tarde o incluso, puede que jamás llegue. Es decir, tenemos la capacidad mental y los medios externos para hacerlo, pero, nos falta la parte interna, la motivación y sin ella, es imposible lograr nada. Otro ejemplo, lo vemos en la gente que tiene salud, dinero y tiempo y asegura que su vida es aburrida y que no le encuentra sentido, pues a esta gente lo que le vendría bien es tirar la vaca por el barranco.

Esta expresión se utiliza para decir que deje el confort de lado y viva sin él y automáticamente, la motivación llega porque tiene que ingeniárselas para sobrevivir. Tendrá que buscar medios económicos, un lugar donde residir y el acceso a la sanidad y por ende, su vida cambia por completo porque ya tendrá un motivo para vivir. Esto es así porque mucha gente deja de valorar lo que tiene en cuanto lo consigue, no tiene en cuenta el esfuerzo que ha dedicado en conseguirlo (la pareja sentimental, el trabajo, el vehículo, la vivienda, las amistades, su manera de vivir, etc.).

Luego, un factor determinante en la potencia de la motivación es su origen; si interno o externo. Es decir, si queremos hacer algo porque nos gusta o porque nos beneficiará de algún modo o, por el contrario, lo hacemos por el qué dirán o porque en ese preciso momento está de moda. Cuando es externo tiene los días contados a no ser que se convierta en algo interno porque la dedicación que conlleva conseguirlo no compensa el esfuerzo a realizar (económico, mental o físico). Por ejemplo, hacer ejercicio para complacer a los demás o comportarse de un modo determinado o tener ciertos objetos materiales para formar parte de un grupo en concreto. Con esto quiero decir, que cuando el motivo es interno, nos movemos por el placer de hacerlo o por los resultados positivos que no aportan. Sin embargo, cuando es externo, el motivo es más bien rellenar un vacío interno o sustituir una carencia emocional.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor