Siluetas espléndidas, pero mentes defectuosas

Siluetas espléndidas, pero mentes defectuosas

Dic 19, 2024 0 Por Omar El Bachiri

El artículo podría resumirse en una sola frase: mens sana in copore sano. Igual que esculpimos nuestra silueta para sentirnos mejor con nosotros mismos, también tenemos que trabajar la mente, dado que, ambos forman parte del mismo cuerpo. Sólo que la silueta se percibe a simple vista y la mente, por su parte, lo hace interactuando con ella, pero ciertamente, es la que condiciona nuestra calidad de vida. ¿Cuántas veces no vemos jóvenes de veinte y pocos años fantásticos físicamente y cuando tienen la cuarentena, están con parejas tóxicas, con problemas económicos, con trabajos precarios, dependientes emocionalmente o financieramente, etc.? Es decir, han delegado todo su ser en su silueta creyendo que por el simple hecho de ser atractivos, tendrían la vida resuelta y sí, es una realidad que la gente atractiva lo tiene más fácil para triunfar, pero esto únicamente funciona para llegar al lugar y no para mantenerse en él. Sin talento, empatía, astucia, etc. no hay progreso posible porque la persona está carente de herramientas cognitivas para sacarle provecho a la situación. Dicho de otro modo, su interacción social no le es productiva, sino que, simplemente la distrae de su rutina.

Un ejemplo muy claro lo encontramos en los certámenes de belleza y en los campeonatos de fisicoculturismo, vemos jóvenes espléndidos, pero la biología no se detiene y lamentablemente, pasados unos años, por mucho que se quieran mantener en el mismo estado físico, no lo consiguen, porque es simplemente imposible. Por el contrario, la inteligencia emocional y la financiera van en aumento, y por eso mismo, cuando tienen la cuarentena se dan cuenta de su error y ven que no tienen nada que ofrecer a parte del recuerdo de un bonito cuerpo. Igualmente, ya no son jóvenes, ahora son personas adultas con responsabilidades y tienen que competir con jóvenes sin ninguna obligación y con todo el tiempo del mundo para conseguir los mismos objetivos.

En cambio, con las inteligencias mencionadas anteriormente es totalmente lo opuesto dado que, estamos hablando de sabiduría y cuanto más mayores somos, más sabios nos volvemos. Con lo cual, será un placer envejecer y del mismo modo, interpretaremos la actividad física como una manera de mantenernos jóvenes durante más tiempo, pero sin ir contra natura. Nuestra sabiduría nos mantendrá alejados de los quirófanos y de los complejos físicos, porque socialmente, estamos ofreciendo inteligencia. Nos mantenemos en forma por completo, tanto físicamente, como cognitivamente.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor