Hemiparesia

Hemiparesia

Abr 5, 2025 0 Por Omar El Bachiri

Hemi significa mitad (hemisferio) y por su parte, paresia significa pérdida parcial de la fuerza motora. Por lo tanto, la palabra hemiparesia quiere decir que tenemos una parte del cuerpo privada de movimiento o por lo menos, que se le dificulta conseguirlo. Igualmente, aunque sea una condición médica, tiene una relevancia psicológica porque la persona que la sufre ve alterada su vida. Pero, antes de continuar hay que matizar que aparece de dos maneras diferentes, una es adquirida y la otra es de nacimiento (congénita). Es decir, la primera viene provocada por causas externas al organismo, como pueden ser: un traumatismo craneal, un íctus (parálisis cerebral), una lesión en la médula espinal, en el sistema nervioso central, etc.

Por lo tanto, cuando hemos vivido toda nuestra vida libremente, con toda la libertad de movimiento y de repente, nos vemos privados de ella, es normal estar un tiempo en estado de choque dado que, nuestra vida cambia radicalmente. Por el contrario, cuando hemos vivido toda nuestra existencia con ella, la situación a pesar de no ser diferente, sí que lo es mentalmente porque, no conocemos otra manera de hacer las cosas. Así pues, según la parte del organismo afectada, nos condicionará más o menos nuestra rutina diaria dado que, puede afectarnos en el procesamiento y la comprensión lingüística o espacial, dificultades en las capacidades de aprendizaje y de memoria.

Así como, en los movimientos más básicos: andar, mover las manos, girar el cuello, etc. es decir, nos perjudica el control motor. Nos afecta en la capacidad de ejecutar movimientos específicos y dirigidos de manera voluntaria (agacharnos, saltar, sentarnos, abrir y cerrar las manos, etc.) Nos vemos limitados para casi cualquier cosa y  ciertamente, esto es frustrante, porque nos volvemos dependientes de terceras personas. Así mismo, conviene resaltar que el consumo de ciertas drogas como el éxtasis (MDMA) provocan hemiparesia, porque son potenciadoras de la percepción visual, temporal y espacial.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor