Más tiempo pasamos en el lugar equivocado, más caro nos sale dejarlo

Más tiempo pasamos en el lugar equivocado, más caro nos sale dejarlo

Abr 3, 2025 0 Por Omar El Bachiri

El artículo podría resumirse diciendo: estar en el lugar o momento equivocado es igual a no poder mostrar nuestras aptitudes. Por lo tanto, con esto quiero decir, que tenemos que vigilar con quién nos rodeamos (trabajo, barrio, amigos, pareja, familiares, etc.) dado que, muchas veces nos vemos limitados por sus opiniones o maneras de tratarnos. Entonces, dependiendo de nuestro autoconcepto, de nuestra autoestima y de la comodidad o pereza que tengamos, no querremos abandonarlos por mucho que nos hagan la vida imposible. Es decir, nos hemos adaptado y paralelamente, también hemos interiorizado las carencias emocionales o materiales. Así pues, podría decirse que hemos cambiado nuestra esencia, por una creada por nuestro ambiente social.

A modo de ejemplo: es como si fuéramos un Ferrari nuevo, salido hoy mismo de la fábrica, pero la persona que nos ha comprado nos mantiene durante una década en el garaje. De aquí a diez años, seguramente, nuestro valor económico será bastante inferior al actual y todavía peor, estaremos llenos de polvo, con las ruedas deshinchadas y sin batería. Con lo cual, – ¿de qué sirve ser un vehículo tan potente y glamuroso, si no tenemos la opción de circular y de lucirnos? – Ahora traslademos este ejemplo al ser humano, cuando la persona está en un estado civil indeseado, en un trabajo desmotivador, con un círculo amistoso tóxico, etc. El resultado es el mismo, el polvo vendría a ser la ansiedad o la depresión y la carencia de batería, sería la poca energía vital o la apatía, la persona no tiene ganas de hacer nada que no sea sobrevivir (trabajar y alimentarse). Ciertamente, sabe que no le conviene esta situación, pero el miedo a cambiar y fracasar o simplemente, el miedo a cambiar de hábitos y costumbres la bloquean.

El hecho de abandonar aquello que ya conoce a la perfección y tener que empezar de nuevo, no le compensa, pero, desgraciadamente, el precio a pagar por quedarse donde está, será su salud mental. Los trastornos y las enfermedades mentales le harán imposible poder disfrutar de su estilo de vida, por mucho dinero y comodidades que tenga. Así pues, puede estar con alguien por interés económico o por miedo a la soledad y esta misma dependencia es la que incrementará la factura mental. La angustia, la ansiedad o la depresión estarán constantemente dando vueltas por su cabeza y, por lo tanto, enfermará por no haberse ido a tiempo, por haber estado demasiado tiempo el mismo lugar indeseado.

Igual que si estamos en un trabajo con un ambiente nefasto, tóxico y la única motivación que tenemos es la nómina recibida a final de mes. Si con este dinero podemos vivir como lo deseamos, no hay ningún tipo de problema, pero, sin embargo, cuando no es el caso y a pesar de tener una buena nómina, nos quedamos cortos, el hecho de no cambiar de trabajo pronto, nos disparará la factura emocional. Del mismo modo sucede con nuestro ambiente más próximo (familiares y amigos), por muchas facultades que tengamos, si le damos más importancia a sus comentarios despectivos, desgraciadamente, acabaremos haciéndolos nuestros y como tal, nublarán nuestras aptitudes.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor