
Las drogas y su abstinencia
May 16, 2025Es un hecho que la persona adicta a cualquier sustancia química, por mucho tiempo que lleve sin consumirla, si vuelve a probarla, aunque sea una vez, tiene un 99% de posibilidades de volver a ser dependiente. Por lo tanto, estamos viendo que la línea entre ser ex-adicto y volver a serlo es muy delgada. Por eso mismo, es primordial ser muy realista respecto al funcionamiento de las adicciones y sobre todo, cómo funciona el cerebro en este sentido – ¿por qué es tan fácil recaer? -.
Estamos hablando de un mecanismo biológico, donde hay neurotransmisores de por medio, no únicamente de ganas, motivación y esperanza. Pero, por suerte, la constancia y sobre todo, entendiendo que la abstinencia es cuestión de tiempo, la espera para conseguirlo se hace más amena, porque vemos los beneficios que obtenemos. Hay que entender que el cerebro drogado (alcohol, tabaco o sustancias ilegales) ha creado su propia homeostasis (funcionamiento equilibrado). No tiene la misma que las otras personas, donde la presencia de estas sustancias provoca alteraciones cognitivas y físicas en cuanto son introducidas en el organismo, porque rompen la homeostasis cerebral, alteran las conexiones neuronales.
Así pues, es inviable pretender no querer volver a consumir de por vida justo dejando su consumo ahora mismo, el éxito de la abstinencia será una realidad a medida que vayan pasando los meses y la persona se dé cuenta de los beneficios que está obteniendo. En suma, que una vez hayan pasado unos cuántos años sin haber consumido, la persona podrá visualizarse de manera real el resto de su vida alejada de la droga en cuestión. Igualmente, la gran mayoría de veces, por no decir siempre, el adicto ha de cambiar de ambiente social y lamentablemente, la persona no encuentra su lugar porque tener que abandonar los hábitos y costumbres diarios no es tan evidente.
Por ejemplo: quiere dejar de beber alcohol, fumar cannabis, esnifar cocaína o tomar metanfetaminas, pero el círculo social en el cual se mueve, encuentra normal su consumo porque en parte, es la razón principal para encontrarse y compartir opiniones. Es decir, el grupo gira en torno a la droga y sin ella, no hay motivos para estar juntos, con lo cual, si abandona su consumo, inevitablemente, queda fuera porque, o los demás la dejan de lado o ella misma se siente fuera de lugar. Así pues, tendrá que convivir con la soledad y desgraciadamente, no todo el mundo es capaz de hacerlo, ni tampoco tiene la capacidad de encontrar alternativas, nuevos ambientes sociales o lugares donde distraerse.
Con esto quiero decir que, en buena parte, la terapia para abandonar la droga tiene que empezar trabajando y fortaleciendo la frustración dado que, dejar una adicción significa que tendremos un vacío emocional. La droga ocupa gran parte de nuestro tiempo y, por lo tanto, tenemos que encontrar cómo ocuparnos, tenemos que buscar un sustituto (leer, hacer ejercicio físico, pasear, tener un huerto, etc.). La desolación al sentir el vacío y no poder llenarlo con nada es uno de los principales motivos para recaer en la adicción.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


