
Love bombing, la manipulación amorosa
May 19, 2025El amor puede ser cualquier cosa menos un comportamiento racional, es un sentimiento que nos llena de energía y nos motiva a hacer cosas impensables porque nubla la parte racional. Por eso mismo, muchas veces, a pesar de saber que estamos con la persona equivocada, no la podemos abandonar, porque sentimentalmente estamos enganchados a ella, somos adictos a su comportamiento (miradas, palabras, gestos, detalles conductuales, etc.) Esto mismo provoca el love bombing, el bombardeo amoroso, un conjunto de sentimientos agradables que nos hacen sentir especiales, amados, protegidos. Pensamos que la otra parte nos quiere incondicionalmente, únicamente por nuestra manera de ser y que su comportamiento es la consecuencia de ello mismo, le gustamos y quiere estar con nosotros.
Pero, nada más lejos de la verdad, es un comportamiento estudiado al milímetro, está enfocado en manipularnos, en volvernos dependientes de ella. A tener la necesidad de escuchar sus palabras y ver las conductas no verbales que tanta paz, confianza o alegría nos transmiten. Todos hemos tenido un momento de tristeza o malestar emocional, pero no por ello, nos hemos dejado engañar por este tipo de manipulación. Un comportamiento típico de las sectas, donde la víctima se siente amada, como perteneciendo a un grupo especial, donde todos los integrantes comparten las mismas ideas y tienen los mismos principios, hábitos y costumbres.
Igualmente, también es una herramienta utilizada por la pareja sentimental tóxica o las personas interesadas sólo en conseguir beneficios de nosotros y cuando los tienen, desaparecen. Por lo tanto: – ¿cómo detectarlos, como saber si estamos bajo esta manipulación? – Pues, cuando vemos que la otra parte va demasiado rápido, que se esfuerza en hacernos sentir especiales. Como que nos ha tocado la lotería por haberla conocido y poder estar con ella, es decir, no es un sentimiento surgido de manera natural y por ende, tampoco tenemos tiempo de procesarlo, ni de analizarlo.
Las emociones le ganan terreno al raciocinio y el sentimiento de amor acaba dejando de lado cualquier conducta coherente. Nos movemos por impulsos en vez de hacerlo por la lógica y lamentablemente, el resultado sigue la misma dinámica, el malestar dado que, nos vemos obligados a ceder a realizar conductas que nos perjudican (humillaciones, maltrato psicológico o físico, etc.) Igualmente, como tampoco limitamos su comportamiento, le hacemos creer que es nuestro amo y señor y consecuentemente, nos volvemos su esclavo.
Resumiendo, si sentimos que su comportamiento nos incomoda, significa que esta persona no está demostrando amor, sino, posesión, porque si duele, no es amor, es dependencia.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo y escritor


