El ambiente equivocado, nos valora erróneamente

El ambiente equivocado, nos valora erróneamente

May 21, 2025 4 Por Omar El Bachiri

Por muchas virtudes o capacidades que tengamos, según con quién o en qué lugar estemos, no destacaremos e incluso, podemos llegar a pensar que somos un cero a la izquierda. El ambiente social, familiar, de trabajo, de amigos, etc. no siempre interpreta las cosas como nosotros, y por eso mismo, no tiene en cuenta nuestro valor. Es más, incluso, nos puede infravalorar porque no entiende nuestro comportamiento, entonces, la cuestión radica en saber valorarse, en darse un valor a sí mismo y de este modo, no depender de la parte externa. Es una lástima ver cómo hay gente muy competente y con ganas de progresar en la vida, pero que interactúa en ambientes sociales perturbadores, limitantes o, tóxicos.

Lugares o personas, como por ejemplo: el trabajo, el lugar de residencia, amigos, familiares, pareja sentimental, entre otros, que incitan al abandono de cualquier mejora personal. Son personas que únicamente critican nuestro comportamiento, pero que en contrapartida, tampoco aportan alternativas productivas, su intención es que abandonemos nuestros objetivos. Después, en lo referente a los lugares, son sitios donde no hay espacio para nuestras ideas o capacidades, son incompatibles y, por lo tanto, tenemos que irnos de ahí y si no podemos o no queremos hacerlo, tenemos que trabajar y potenciar nuestra inteligencia emocional. Esta es la parte más importante a tener en cuenta dado que, nos condiciona la gestión de las emociones y como tal, también los sentimientos y nuestras conductas.

Es decir, nuestro comportamiento está condicionado completamente por la parte emocional y de manera inevitable, nos define. Dicho de otro modo, conociendo nuestro valor, no permitimos que las palabras despectivas o desmotivadoras de los demás, nos alteren o hagan cambiar de opinión sobre nuestro estilo de vida u objetivos personales. Sabemos cómo somos y por qué hacemos las cosas, porque tenemos clara nuestra motivación, y por eso mismo, a pesar de prestar atención a la opinión externa, no la tenemos en cuenta (bla, bla, bla, etc.)

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor