La esperanza y la ilusión nos mantienen motivados

La esperanza y la ilusión nos mantienen motivados

May 22, 2025 0 Por Omar El Bachiri

Son dos pilares de la gente optimista y alegre dado que, nos mantienen motivados para conseguir nuestros objetivos personales. La esperanza de conseguirlos y la ilusión de que llegue el momento para disfrutarlos. Es decir, son dos sentimientos que nos llenan de energía o mejor dicho, son dos sentimientos que nos ayudan a centrar la mirada en un lugar en concreto. Tenemos la esperanza de que las cosas cambien o de conseguir tal objetivo y estamos ilusionados por ello mismo, para poder disfrutarlo. Por lo tanto, podríamos decir que la esperanza es tener fe en que sucederá y la ilusión, son las ganas de que suceda.

Así pues, sin estos dos conceptos es muy inusual ser feliz y todavía menos, ser optimista dado que, la felicidad son momentos puntuales y que sumados, dan la actitud optimista porque, los interpretamos como que han sucedido gracias a nuestro comportamiento y no, como frutos del azar. Igualmente, también forman parte de la determinación y la constancia, dos conceptos objetivos pero dependientes de la parte subjetiva, que serían estos dos mismos conceptos. La esperanza, aunque no se vea, ni se perciba en nuestra actitud, potencia la determinación porque tenemos fe o estamos convencidos de que lo conseguiremos, y por eso mismo, le dedicamos tantos esfuerzos y la constancia, viene condicionada por la ilusión de hacer las cosas aunque nos cuesten. Una ilusión muchas veces reflejada en el insomnio o en el cansancio tanto físico, como mental, porque objetivamente, vemos a la persona agotada, pero, se mantiene en pie por la energía que la parte subjetiva le aporta.

La ilusión de conseguir sus objetivos personales, la motiva a trabajar más horas, a descansar menos o a sacrificar temporalmente sus placeres. A modo de ejemplo, podríamos hablar de ahorrar para hacer un viaje, dar la entrada para la hipoteca de un piso, empezar a hacer ejercicio físico, estudiar una carrera universitaria, etc. Conductas que requieren de mucha motivación porque los resultados aparecen a largo plazo, entonces, sin la constancia, por mucha determinación que tengamos, no lo conseguiremos. Por eso mismo, la importancia de tener esperanza y estar ilusionados con los resultados. Ser propietarios de una vivienda y dejar de pagar un alquiler, poder conocer finalmente tal lugar, perder la grasa acumulada y obtener la silueta deseada, ejercer la profesión soñada, etc.

Después, gracias a ellos, interpretamos las situaciones de manera temporal dado que, sabemos que por muy mal que estemos actualmente, ya estamos actuando para cambiarlo. Hemos tenido experiencias similares: malestar en el trabajo, discusiones familiares, problemas económicos, etc. Es decir, no las vemos como realmente un problema, sino, más bien, como un contratiempo, porque tenemos la esperanza de que vayan a mejor dado que, la experiencia nos ha demostrado que tarde o temprano lo conseguimos. Así pues, podríamos decir, que una vida sin estos dos conceptos está destinada al malestar, porque no hay motivación para superar los obstáculos, ni para la superación personal.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor