La vida es finita y la biología lo confirma

La vida es finita y la biología lo confirma

Dic 1, 2025 0 Por Omar El Bachiri

 

Cierto que todos somos conscientes de que la vida no dura eternamente, que tiene fecha de caducidad y que además, nuestro organismo envejece a diario. Pero, también es cierto que hay gente que vive como si fuera inmortal y paralelamente, obviando el envejecimiento físico. Es decir, permite que la maltraten psicológicamente o deja los placeres para más adelante, pensando que tiene todo el tiempo del mundo. No se antepone a los demás, no prioriza su felicidad y prefiere ir a remolque. Es como si tuviera miedo a tomar decisiones o a no asimilar el fracaso que conlleva equivocarse. Por consiguiente, esta manera de comportarse ha provocado que normalice el sufrimiento y encuentra normal su estilo de vida a pesar de no estar disfrutando con él.

Por otro lado, la biología nos dice que nunca seremos más jóvenes que ahora mismo, que cada segundo que pasa somos más viejos. Entonces, queramos o no, las actividades físicas que nos gustan se pueden dificultar a medida que pasen los años, y por eso mismo, la mayoría de entre nosotros las realizamos ahora, no las dejamos para más tarde. Pongamos como ejemplo que nos gusta viajar, pues, buscamos la manera para hacerlo ahora, no lo dejamos para dentro de cinco años, pensando que tendremos más tiempo libre o dispondremos de más dinero. Somos conscientes de los efectos de la biología y tanto la vista, como la energía van degradándose por mucho que nos cuidemos y esto es traduce en pérdida de ganas de hacer las cosas y todavía peor, de innovar o de cambiar nuestros hábitos y costumbres.

Así que, si queremos aprender idiomas o bailar, lo hacemos ahora, no lo dejamos para el próximo año porque somos conscientes de que somos mortales y que en cualquier momento, la vida llega a su fin. No tenemos miedo a tomar decisiones porque lo hacemos de manera coherente y sabemos que equivocarse forma parte del proceso de aprendizaje. Así pues, tampoco es que prioricemos, si no, que siendo coherentes, sabemos que para crear un círculo social agradable, primero tenemos que estar bien nosotros dado que, la sociedad nos trata según nuestro reflejo comportamental. Nadie nos tomará en serio o nos respetará, si nos comportamos de manera opuesta, mostrando sumisión o inseguridad.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor