¿La llegada de un hijo es una alegría o un trauma?

¿La llegada de un hijo es una alegría o un trauma?

Dic 15, 2025 0 Por Omar El Bachiri

Muchas veces la llegada de un hijo provoca la ruptura sentimental porque rompe el binomio, ahora es una tríada y desestabiliza por completo la rutina de la pareja. Además, se añaden responsabilidades y en ocasiones, con solo pensar en ellas, hay gente que se alarma y huye. Si es el hombre, abandona a la mujer y si es ella, aborta o en cuanto nace el bebé se lo entrega al hombre o lo pone en adopción. Después, están las parejas que aceptan la nueva realidad pero ésta les sobrepasa, no contaban con que fuera tan diferente a la actual y es cuando aparecen los problemas entre ambos conyugues.

Igualmente, hay otras parejas que aunque también aceptan la nueva realidad, su situación es diferente, las que no están bien entre ellos y creen que teniendo un hijo la relación va a mejorar y acaban dándose de morros contra la pared. Con todo esto quiero decir que un hijo es un potenciador tanto de nuestro estado anímico, como de la relación de pareja. Si estamos bien, alegres o nuestra relación amorosa está estable, la nueva realidad será magnífica porque añade valor a nuestra vida. Por una parte, nos alegra todavía más y por la otra, fortalece la relación porque se transforma en una tríada y queremos dedicarle tiempo. No nos importa redistribuir nuestro tiempo, modificar horarios, costumbres y hábitos para poder así dedicarnos plenamente a nuestra pareja e hijo.

Nos sentimos llenos de energía y con ganas de compartir experiencias porque sabemos que los recuerdos siempre estarán allí, esperándonos para revivirlos emocionalmente. Sin embargo, cuando sucede lo contrario, cuando estamos tristes, amargados o la relación sentimental está fracturada, tener un hijo es un trauma porque, por un lado, nos empeora el estado anímico y por el otro, provoca la ruptura de la relación amorosa. Es decir, si no somos capaces de recomponer la pareja sentimental, aún menos lo haremos con la tríada ya que se suman más factores y estos son una fuente de estrés y ansiedad.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor