
Cocaetileno, mezclar alcohol con cocaína
Jun 12, 2025En el consumo de alcohol es muy habitual mezclarlo con refrescos o café y de manera inconsciente, también con medicamentos. Por la parte de los refrescos, se está mezclando con bebida muy azucarada y por la del café, con una bebida activadora. Entonces, el resultado es un comportamiento antagonista, entre la calma y la euforia o la somnolencia y la energía. Igualmente, el alcohol actúa de maneras diferentes sobre nuestro organismo, y por eso mismo es una droga tan consumida porque según la cantidad bebida, obtenemos un resultado u otro. Una manera de actuar es desactivándonos o activándonos y la segunda es desinhibiéndonos, nos ayuda a perder la vergüenza.
Así pues, si mezclándolo con el café o el azúcar nos activamos, haciéndolo con la cocaína, que es una sustancia mucho más activadora, nos sentimos superhombres o supermujeres y como son dos dogas opuestas, justo cuando el alcohol está empezando a hacer efecto sobre el sistema nervioso y nos está durmiendo, entra en juego la cocaína y nos activa. Este efecto se denomina en inglés Speeddball y hace referencia a la mezcla de cocaína con heroína, pero que objetivamente, es muy parecida, la persona está hiperactiva. Pero centrándonos en el titular del artículo, en los últimos cuatro años tanto el consumo de alcohol como el de cocaína se ha disparado, es como si la gente no fuera consciente de sus riesgos.
Así pues, si se bebe alcohol, nunca es buena elección mezclarlo con cualquier otra sustancia (refrescos, café o medicamentos). Y en lo referente al cocaetileno, es una sustancia generada por el hígado cuando se ingiere cocaína y alcohol simultáneamente y que curiosamente, es más tóxica y adictiva que el efecto producido consumiendo ambas drogas por separado. Es tan peligrosa que multiplica por veinte las posibilidades de sufrir un ataque cardíaco y paralelamente, también tarda mucho más en ser eliminada del organismo y como tal, el efecto eufórico se ve prolongado y desgraciadamente, la persona, a pesar de estar embriagada, no se da cuenta y quiere conducir su vehículo.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


