Dejar una adicción implica cambiar hábitos y costumbres

Dejar una adicción implica cambiar hábitos y costumbres

Feb 22, 2026 0 Por Omar El Bachiri

La adicción se define como la necesidad de realizar una conducta o consumir una sustancia para recuperar la calma; es decir, no se hace por placer, sino más bien por necesidad. La persona adicta es esclava de su comportamiento, de sus pensamientos, de su vicio (sexo, compras, juego, tabaco, alcohol, drogas ilegales, etc.). Es un comportamiento autodestructivo, físicamente o económicamente, pero incontrolado porque está guiado por la impulsividad y la persona, a pesar de ser consciente de los peligros que conlleva, no puede dejar de realizarlo. Entonces, cuando decide parar y dejarlo de lado, se encuentra que tiene que cambiar de hábitos, costumbres y, en muchas ocasiones, también de círculo social.

Tiene que mudarse de zona residencial, cambiar de trabajo, dejar de frecuentar ciertos lugares, separarse de ciertas personas, etc. Esto sería por la parte del círculo social y por el lado de los hábitos y costumbres: tiene que adquirir otros diferentes y, por suerte, muchas veces estos facilitan el cambio social. Por lo tanto, es la primera cosa a hacer si alguien quiere dejar su adicción, pero como todo cambio, requiere de esfuerzo, sacrificio y miedos al principio. Ahora el resultado siempre es favorable porque sus finanzas o salud acaban beneficiándose y, todavía mejor, recupera la libertad de ir donde quiere sin tener que estar pensando en consumir. Recupera la opción de negarse a hacerlo y en parte porque sabe que si lo vuelve a probar, aunque solo sea una vez, tiene muchas probabilidades de recaer en la adicción.

Así es que la persona adicta lo es de por vida y no aceptar esta realidad es un motivo más para no superar la adicción; uno tiene que aceptar sus condiciones físicas o mentales si quiere adaptarse a su ambiente social. Por eso mismo, muchas veces hay que cambiar este ambiente y buscar uno más acorde con nuestros objetivos actuales. Un ambiente que nos ayude a conseguirlos y, paralelamente, que nos facilite mantenerlos para así convertirlos en nuestros nuevos hábitos y costumbres.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor