Intenciones, promesas y propósitos
Dic 28, 2024Escuchar decir aquello que queremos oír es una sensación abismal porque nos reconforta y, además, refuerza nuestras creencias. Nos mantiene ilusionados con la persona, grupo u organización que nos hace la promesa, por eso mismo, es tan doloroso cuando no se cumple. Nos han mentido y, por lo tanto, estamos desilusionados y nos sentimos traicionados, pero, también hay que decir que, en buena parte es por nuestra manera de entender las promesas. Por lo tanto, definiré los tres conceptos para así poder comprender por qué muchas veces las promesas o las intenciones no se cumplen.
Por parte de las intenciones, son la voluntad de llevar a cabo una conducta; por otro lado, las promesas son afirmaciones de querer llevar a cabo las intenciones y para acabar, los propósitos, son las ganas de hacerlo. Así mismo, los tres conceptos vienen condicionados por nuestra actitud: si somos gente que nos gusta llevar a cabo lo que decimos, o, sin embargo, nos es indiferente porque únicamente lo decimos para quedar bien con los demás o con nosotros mismos. Es decir, estamos hablando por no estar callados o también, para no afrontar la realidad de manera constructiva y el hecho de decirnos a nosotros mismos que haremos aquello o esto nos mantiene alejados del sentimiento de culpa.
Consecuentemente, el hecho de decirnos que haremos tal cosa y finalmente, no hacerlo por el motivo que sea, lo interpretamos como una manera de evasión mental, hemos utilizado los tres conceptos como refugio. Sabíamos de buen principio que no lo haríamos, pero, nuestra intención era mostrar a los demás que tenemos la capacidad o los recursos para hacerlo, a pesar de ser mentira. Ahora, cuando tenemos palabra y cumplimos lo que decimos, entendemos por qué mucha gente incumple las promesas y las usa como mentiras bonitas. Nos dicen que hacen o haremos tal cosa porque saben que es lo que queremos oír y no decirlo, los compromete a negociar o a no obtener los resultados esperados.
En definitiva y resumiendo, jamás tenemos que pensar que nos toman el pelo, sino, que es su manera de afrontar las situaciones comprometidas. Este tipo de personas utilizan el autoengaño para paliar su frustración porque no tienen determinación, ni constancia. Dos conceptos indispensables para poder realizar lo que nos proponemos y por ende, si se engañan a sí mismos, – ¿qué no harán con los demás? – .
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


