La importancia de las actividades extraescolares

La importancia de las actividades extraescolares

Sep 27, 2024 0 Por Omar El Bachiri

Un niño tiene que poder hacer alguna actividad extraescolar a partir de los cinco años, es más, si no quiere hacer ninguna, los padres tienen que obligarlo. Es igual que ir a la escuela, si no se lo obliga, se quedaría durmiendo o jugando en casa dado que, a esta edad no entiende del beneficio a largo plazo, prefiere una cosa buena ahora mismo, que una todavía mejor más tarde. Igualmente, los beneficios son tanto cognitivos, como físicos y en cuanto a los primeros, aprende a negociar porque está entre iguales y, por lo tanto, sabrá decir que no cuando algo no le sea de interés y por parte de los segundos, mejora la psicomotricidad y coordina mejor los movimientos. Es decir, ¡no es tan torpe!

En la escuela tiene que obedecer sin más, no se tiene en cuenta su opinión, tiene que repetir y memorizar lo que le ordenen, sin embargo, en las actividades extraescolares, predomina la creatividad. Puede innovar, crear nuevas maneras de hacer porque ahí se aprende y se mejora por el ensayo-error. Además de todo esto, el niño aprende a conocerse mejor y se da cuenta de sus límites y virtudes. Porque quizás quiera ser guitarrista o pianista, pero no tiene el talento necesario, pero, por el contrario, se da cuenta de que dibujando sí que tiene talento, es capaz de ver una imagen y dibujarla tal cual. Con este ejemplo, quiero hacer entender que a veces los padres insisten en el hecho de que el niño haga una actividad en concreto, cuando realmente ha nacido para hacer otra.

Así pues, como he dicho al principio, si el niño no quiere hacer ninguna actividad, hay que obligarlo a hacer una y si puede ser ejercicio físico, mejor que mejor. Es más, esta actividad siempre tendría que estar presente, es la base para conseguir disciplina y respeto porque es la única donde no importa el dinero que tengamos o el estatus social de los padres, que si el niño no se esfuerza, no llega a ninguna parte. Aquí predomina la meritocracia, si no hay constancia y determinación, no hay mejora.

Así pues, el niño puede hacer pintura, música, jugar al ajedrez, al billar, etc., pero, paralelamente, también tiene que hacer alguna actividad física. Tenemos que entender que el cuerpo estará con nosotros durante toda nuestra existencia, hasta la muerte y cuando antes empecemos a hacer actividades físicas, mejor nos irá físicamente dado que, muscularmente y esqueléticamente, lo agradeceremos porque nos evitaremos dolores de espalda, de piernas y de articulaciones, sin mencionar las dichosas migrañas.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor