
Looksmaxing, maximizar la belleza del rostro
Oct 17, 2025Es un comportamiento nefasto dado que, induce a la baja autoestima y a la dependencia emocional porque, se utiliza la belleza como método para ganar autoconfianza y valor social. Así mismo, también es muy adictivo y quien empieza a retocarse la cara con esta metodología entra en una espiral sin salida dado qué, nunca le es suficiente. Igualmente, conviene recalcar que la mayoría de sus usuarios son hombres jóvenes de entre catorce y treinta años. Le dan demasiada importancia al aspecto de su cara, y por eso mismo, la quieren maximizar, quieren hacerla resaltar, que sea el centro de atención.
La retocan por todos los lados: la nariz, el pelo, las orejas, los pómulos, la mandíbula, los ojos, las cejas, etc., es su carta de presentación social, quieren ser recordados por su belleza. Pero eso sí, sin hacer ejercicio físico, ni comiendo equilibradamente y todavía menos, pasando por el quirófano, viven en una burbuja potenciada por las redes sociales, donde hay gente autodenominada experta en belleza. Irónicamente, esta gente no tiene en cuenta que tanto la alimentación, como el ejercicio físico son dos factores que condicionan totalmente la cantidad de grasa que hay en la cara y, por lo tanto, determinan el grosor de la piel. Esta influye por completo en la forma de la mandíbula y los pómulos y provoca que tengamos un rostro más cuadrado, alargado o redondo.
Entonces, para compensarlo y además, asegurando resultados inmediatos, en sólo unas pocas semanas, dan consejos tan escalofriantes como: darse golpes en la cara con un martillo, forzar la mirada, estirarse la cara con las manos, morder fuertemente una toalla durante quince minutos, masticar golosinas duras como piedras, etc. Dicho de otro modo, es igual que la gente que lleva todo el día una faja pensando que con el tiempo, la barriga no volverá a su lugar, que el vientre quedará estirado. Es decir, un comportamiento totalmente irracional, pero que en el caso del looksmaxing es peligroso porque la cara puede quedar desfigurada, llena de moratones o incluso, puede romperse la dentadura.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


