Permitir que la pareja sentimental nos castigue

Permitir que la pareja sentimental nos castigue

Sep 6, 2026 0 Por Omar El Bachiri

Es un comportamiento un tanto extraño, ya que el ser humano somos un animal libre; tenemos libre albedrío para decidir qué hacer con nuestra vida: a dónde ir, cuándo y con quién. Por lo tanto, y siguiendo la teoría de los hedonistas, nos movemos buscando el placer y evitando el dolor, con lo cual cuesta entender por qué alguien elige como pareja sentimental a un sujeto maltratador. Es más, el amor no es sinónimo ni de dolor, ni de sumisión, ni de esclavitud, pero aun así, hay quien lo confunde y cree que si no lo tratan de una manera despectiva es que no lo quieren. Asimismo, y por suerte, la mayoría de nosotros no lo vemos así y, consecuentemente, evitamos a la gente que entiende el amor de esta manera: pareja, familia y ambientes sociales. Abandonamos a la pareja, nos alejamos de la familia y dejamos de frecuentar estos ambientes; e igualmente, pero a la inversa, vemos gente culta, elegante, inteligente y con carácter dejarse maltratar por su pareja sentimental (insultos, golpes, gritos o indiferencia).

Sin embargo, esta misma gente, cuando era menor de edad, deseaba ser adulta para abandonar el hogar familiar y ser independiente, para no tener que pedir permiso a sus padres para hacer lo que realmente le apetecía. Sin embargo, ahora, con una edad rondando los 35 años, tiene que pedirle permiso a su pareja sentimental, al amor de su vida, dado que este se escoge. Uno lo elige de manera voluntaria porque nos gusta la persona, estamos a gusto con ella y, por ende, es incomprensible e intolerable al mismo tiempo darle el poder de decidir sobre nuestra vida.

Es decir, quien se comporta de esta manera está delegando su felicidad en alguien que lo está infravalorando y menospreciando, y lo más curioso es que el sujeto no se cuestione por qué la persona que ama tanto lo está lastimando. Así que, si estamos con alguien así, es que nos hemos equivocado de cónyuge y lo mejor que podemos hacer es alejarnos de él. Resumiendo, a pesar de que de pequeños todos hemos hecho tonterías o nos hemos equivocado tomando ciertas decisiones y nuestros padres nos han castigado para así aprender la lección, hay quien sigue buscando este tipo de relaciones.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor