¿Realmente crees que tu malestar mental desaparecerá bajando de peso?
Jun 2, 2025Estar delgados, gordos o musculados no es sinónimo de estar mentalmente sanos, sino más bien, de estética y dependiendo de cada cultura y país, se interpretará de una forma o de otra. De igual manera sucede con la salud, hay gente delgada o musculada en peor estado que la gorda, por lo tanto, hay que vigilar con las comparaciones en este sentido, porque el aspecto exterior, no siempre refleja el interior (colesterol, diabetes, tiroides, etc.). Así pues, la persona que está buscando un cambio en su silueta pensando que su salud mental mejorará está muy equivocada.
Si quiere una mejora emocional, tiene que empezar mejorando su gestión y el primer paso a seguir es reconociendo y aceptando tanto sus límites físicos, como mentales. La genética y el ambiente social donde interactuamos tienen mucho que decir en este aspecto y después, también tiene que cuestionarse los motivos reales de por qué quiere cambiar de aspecto físico dado que, la motivación será diferente dependiendo de si es por salud o por estética. Por consiguiente, estamos viendo que el estado mental viene condicionado por varias variables y si no las conocemos, nos será muy difícil mejorarlo. Es una realidad que mucha gente con sobrepeso se adentra en dietas milagrosas, en productos para adelgazar o dedica mucho tiempo al ejercicio físico y una vez consigue su objetivo, abandona y en poco tiempo, recupera todo el peso perdido.
No dedica el esfuerzo mental que requiere mantener la nueva silueta, no aprende nuevas maneras de alimentarse, ni de ejercitarse, porque se da cuenta de que mentalmente no ha obtenido el resultado esperado. De cara al espejo y a la sociedad la persona está más delgada, pero, aun así, su cerebro no lo procesa y todavía se ve con el mismo aspecto físico. Esto, por un lado, y por el otro, como no modifica sus hábitos y costumbres, tampoco cambia su manera de ser, aunque ahora vista ropa de talla inferior. No estamos hablando de un proceso mágico, donde modificando la talla de la ropa o distorsionando el reflejo en el espejo, adquirimos la personalidad deseada, esta requiere dedicación y determinación.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


