
Teniendo salud y dinero la vida es más sencilla
May 2, 2026Sin salud o sin dinero, la vida se nos complica bastante; por lo tanto, tener asegurados ambos conceptos tendría que ser nuestra prioridad, pero lamentablemente, no todos tenemos la misma voluntad o ganas de invertir nuestro tiempo en ello. Es más, la salud es un tema que ya nos inculcan en la escuela y prueba de ello es que el ejercicio físico es una asignatura más a realizar. Después, por la parte del dinero, esta realidad la vemos a partir de la adolescencia, cuando queremos ir vestidos a la moda o tener los mismos objetos que nuestros amigos. Así que no puede negarse su importancia, solo que para conseguirlo, hay que esforzarse porque no es fácil mantenerse alejados de los alimentos muy dulces, muy salados o grasosos y tampoco es sencillo ahorrar una cantidad determinada de nuestros ingresos anuales.
Luego, ejercitarse de manera voluntaria no es muy evidente porque o realmente nos gusta, o raramente lo hacemos enfocados en mantener la salud física. Los que nos ejercitamos conocemos sus beneficios, tanto físicos como mentales y, por ende, somos conscientes de su valor. Con lo cual, teniendo salud y algo de dinero: lo suficiente como para estar un año sin trabajar manteniendo el mismo ritmo de vida, estamos blindados contra el malestar mental. Hay estudios sobre este aspecto y concluyen que, teniendo 50.000 € en la cuenta bancaria, tener más no aumenta nuestro grado de felicidad. Cierto que aumentará nuestro bienestar, pero el estado de felicidad no se inmuta porque este es su techo económico. Asimismo, y referente al estado de salud, lo realmente importante es no tener colesterol (el malo y el bueno en sus niveles correspondientes); no tener la tensión arterial muy alta y estar bien del corazón.
Con esta triada tenemos la posibilidad de ejercitarnos sin padecer problemas físicos y, paralelamente, podemos movernos por el planeta sin miedo a enfermarnos gravemente. Así es que, como he dicho anteriormente, estamos blindados emocionalmente y esto significa que, si sufrimos una ruptura sentimental, un abandono de amistad o un vacío en el trabajo, no le damos demasiada importancia porque tenemos las herramientas necesarias para afrontar estas situaciones. Tenemos el dinero suficiente como para darnos un capricho, cambiar de zona de residencia, de gimnasio, de lugar de ocio, etc. Porque este nos da libertad y es que realmente es su función; el dinero es un medio, una herramienta más para conseguir nuestros objetivos, no el objetivo en sí mismo.
Es igual que un coche o una moto; están diseñados para transportarnos, no para acumularlos; los tenemos porque nos facilitan ir del punto A al B en el menor tiempo posible o más cómodamente. Por esta razón, no tiene sentido dejarse la salud en generar ingresos sin tener en cuenta la cantidad necesaria para ser feliz o por lo menos, para vivir sin preocupaciones. Por otro lado, tampoco es saludable no valorar la cantidad de dinero que tenemos cuando estamos pasando por un mal momento emocional.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


