Vivir el presente, pero pensando en el futuro

Vivir el presente, pero pensando en el futuro

Jul 26, 2024 0 Por Omar El Bachiri

Ciertamente que la mejor manera de disfrutar es siendo consciente en todo momento del aquí y ahora, de vivir en el presente, pero tampoco está de más, pensar en el futuro. Una cosa no quita la otra, podemos estar disfrutando del momento y paralelalmente, también estar pensando en lo que haremos después. Por ejemplo: podemos estar saboreando de un café en la estación central de tren de Ámsterdam y al mismo tiempo, estar preparando un trayecto en tren hasta París y una vez allí, disfrutar de la ciudad del amor. Así pues, estamos aprovechando el momento agradable de estar en Ámsterdam y simultáneamente, nos estamos motivando para el siguiente viaje y así, con cualquier aspecto de nuestra vida. ¡A esto se le llama vivir ilusionados!

Otro ejemplo sería estar limpiando la casa y simultáneamente, estar pensando en la lavadora que pondremos, decidiendo qué haremos para comer o incluso, a qué actividades deportivas inscribir a los hijos, razonar si los horarios son compatibles con nuestra rutina diaria. Son actos ejecutados de manera inconsciente, es el modo que tiene nuestro cerebro de ganar tiempo. Es una de sus funciones, minimizar recursos, busca alcanzar el mismo resultado, con el menor gasto energético posible. Así pues, si somos capaces de hacerlo conscientemente, además de volvernos proactivos, también seremos ordenados y esto se traduce en ser eficaces, a sacarle el máximo rendimiento al tiempo.

Aquí la parte más importante es no perder de vista el presente, estamos en Ámsterdam y tenemos que disfrutar de la oportunidad, pero no por ello, vamos a dejar lado la ilusion de viajar en tren y más estando en una estación ferroviaria. Pensando de este modo, siempre estaremos motivados y felices porque tenemos la mente distraída y, por lo tanto, afrontamos de manera no dramática los contratiempos cotidianos. No estoy diciendo de vivir en las nubes, sino, que como acabo de escribir, pensando en el futuro nos volvemos proactivos y como tal, nos avanzamos a las situaciones, nos volvemos previsores y consecuentemente, nos mantenemos alejados de los trastornos mentales, como la ansiedad, el estrés y los estados depresivos.

Esto es así porque a pesar de estar viviendo el presente, estamos convencidos de que el mañana será igual de bueno o mejor y simultáneamente, cuando sabemos que no será así, aprovechamos todavía más el presente porque ya sabemos con antelación que pronto formará parte del pasado. Igualmente, también sirve de terapia para la gente que no está satisfecha con su vida o con alguna faceta de ella, como puede ser el trabajo, la obligación de hacer deporte por razones médicas, convivir con alguien más por necesidad, etc. En estas situaciones, cuando no hay más remedio que aguantar, es beneficioso tener la mente centrada en el después, en lo que haremos una vez estemos fuera. Es una metología muy eficaz para no enfermar mentalmente y de rebote, aprovechamos para organizar los días festivos: ¿qué haremos o adónde iremos? La cuestión es mantenerse motivados para no hundirse e igualmente, pensando en el mañana, podemos disfrutar todavía más del presente y si este no fuera placentero, se vuelve más ameno y consecuentemente, el malestar no es tan acentuado.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor