No eres Batman o Catwoman

No eres Batman o Catwoman

Jul 18, 2026 0 Por Omar El Bachiri

Por lo tanto, como no eres millonario/a, no tienes por qué destinar una parte de tu dinero a salvar a los demás, a gente como, por ejemplo; tus amistades, familiares o incluso tu pareja sentimental. La cuestión es que si cedes a sus peticiones, acabarás empobrecido, o con deudas, pero, sobre todo, te quedarás solo/a. Esto es así porque en cuanto quieras recuperar tu dinero, te van a tachar de egoísta porque esta gente confunde el préstamo con el regalo.  Es decir, te lo piden prestado, pero interpretan que se lo regalas porque te ven como su fuente de ingresos y en parte es porque tú mismo vas de salvador/a. Por lo mismo, construyes relaciones insanas y, como consecuencia, tu pareja te abandonará, se inventará cualquier excusa para no devolverte el dinero y los demás, simplemente, desaparecerán y, si algún día te los encuentras, te girarán la cara y seguirán su camino como si nada.

Así que cambia tu manera de interacción social, sácale protagonismo al dinero y céntrate más en tus aptitudes porque recuerda que no eres millonario, a no ser, claro, que quieras pasar penurias económicas o alejado de tus seres queridos. Gente que ve a los demás como marionetas, como herramientas para alcanzar sus objetivos personales y, por ende, no duda en manipular sus sentimientos. Con lo cual, muestra que eres cuidadoso con tu dinero y de este modo estarás reflejando que no eres una presa fácil. No obstante, ayudar al prójimo está muy bien, pero no así cuando va en detrimento nuestro, ya que estaríamos entrando en el altruismo biológico, cuando estamos dando nuestra vida para favorecer la supervivencia de la especie o la familia.

Así que, para no caer en este tipo de altruismo o comportamiento, hay que dejar de lado las emociones y centrarse más en la parte racional. Es decir, cuestionarse qué nos aporta realmente este comportamiento: ¿por qué tenemos la necesidad de salvar a los demás? No hay que olvidar que vivimos en una sociedad capitalista y, por lo tanto, hemos creado organismos para acudir al rescate de la gente en apuros. Así que cuando te pidan ayuda financiera, recomienda a esta gente ir a llorar a una ONG, al banco o directamente al gobierno.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor