
¿Qué son los recuerdos?
Abr 18, 2025Los recuerdos nos definen dado que, en su momento nos condicionaron las experiencias vividas. Por eso mismo, hay recuerdos que duran toda la vida; que se difuminan, se mezclan con la actualidad o se recuerdan borrósamente; y otros que por su parte, desaparecen por completo. Igualmente, también hay falsos recuerdos, situaciones que nunca han sucedido, pero que estamos convencidos de haberlas visto. Así pues, recalco que es más sencillo saber que hemos estado en un lugar o presenciado un acontecimiento antes que recordar cómo ha sido. Es decir, sabemos que hemos presenciado un concierto de música, pero no recordamos la totalidad de las canciones escuchadas.
Con el paso de los años es lo que nos acaba sucediendo a todos, sabemos que hemos hecho las cosas, pero, en cambio, no recordamos cómo ha sido. Por ejemplo, sabremos que hemos estado viajando alrededor del planeta, pero no recordaremos dónde hemos buscado los viajes, ni cuánto dinero nos hemos gastado. De aquí la importancia de disfrutar de las experiencias porque es lo único que se nos quedará en la mente y, por lo tanto, tendremos el recuerdo de un viaje agradable o desagradable. Igual que con la comida, sabemos que en tal lugar no nos gusta comer porque en su día, no nos gustó el sabor, pero la mayor parte de las veces, no recordamos ni lo que comimos, sólo sabemos que no nos gustó.
Esto se llama memoria semántica y se distingue de la episódica en el hecho de que, ella almacena la información abstracta y la otra, la información personal y, por lo tanto, esta segunda es la que crea nuestra autobiografia, con las emociones y sentimientos surgidos en las interactuacions efectuadas en los lugares o con las personas específicas. A modo de ejemplo, podemos haber sufrido acoso escolar en l´adolescencia y recordaremos a la perfección de cómo nos sentíamos y de lo que nos hacían, pero, sin embargo, no del día, ni la hora exacta. Igual, que con los compañeros de clase, sabemos que hemos tenido, pero, no recordamos el nombre de todos, ni de sus caras. Sólo nos acordamos de los cuales hemos mantenido un vínculo emocional diferente o intenso, no importando si era positivo o negativo.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


