El síndrome de cangrejo, la mentalidad de cangrejo

El síndrome de cangrejo, la mentalidad de cangrejo

Sep 19, 2025 0 Por Omar El Bachiri

El título hace referencia a un experimento donde se metieron a un grupo de cangrejos en un mismo cubo y cada vez que uno de ellos intentaba salir, los demás lo arrastraban hacia adentro, impidiendo así que saliera. La explicación a este comportamiento tiene dos versiones diferentes: una dice que es por una mala organización dado que, todos querían salir al mismo tiempo y, por lo tanto, se molestaban entre ellos y la segunda, que es la que escojo para escribir el artículo, nos dice que el grupo no quiere que nadie destaque individualmente. Es decir, cuando alguien tiene ideas propias y ganas de llevarlas a cabo, el grupo se encarga de desmotivarlo o de ponerle trabas. Pero referente a este comportamiento, también es individual y lo vemos en la gente que no quiere que la otra persona consiga sus objetivos personales.

Así pues, estamos hablando de envidias, miedos y creencias, pero, enfocadas a un resultado personal estéril porque la persona en cuestión no obtiene ningún beneficio directo con el comportamiento, sino, que su intención es que la otra parte no progrese. Un buen ejemplo para entender mejor esto último, es la persona que no cede el paso a otro vehículo en los atascos o que dificulta el paso a las motos, se dice a sí misma: “si yo no avanzo, tú tampoco”. Es un comportamiento guiado por el poder del momento, por nuestras creencias o por la frustración y desgraciadamente, estas dos últimas conducen a la envidia.

Igual que el poder motiva a la a persona a actuar basándose en el hecho de que tiene todo el derecho de hacerlo, las otras dos, condicionan su comportamiento a deshacerse del sentimiento dado que es muy molesto. Con lo cual, estamos hablando de violencia o maldad gratuita y es que cuando tenemos una visión limitada de la realidad, cualquier comportamiento que no entre en nuestros parámetros nos genera malestar. La angustia, la ansiedad y el miedo, en muchas ocasiones provocan envidia hacia los demás, en vez de admiración. La persona, en lugar de motivarse a circular en moto para así, estar menos tiempo en los atascos o no tener que pagar por aparcar, dificulta que los demás lo hagan. Tiene un comportamiento absurdo dado que está gastando energía gratuitamente. Después, por el lado de la frustración, el estado anímico es similar al de la envidia, pero esta, surge por la no aceptación de la realidad.

La persona frustrada está viendo cómo teniendo las mismas oportunidades y los mismos recursos que los demás, ellos triunfan donde ella fracasa. Así que, para resolver el malestar rápidamente y sin tener que esforzarse mucho, prefiere dinamitar el camino de los otros y un buen ejemplo seria, la persona que prefiere perder un ojo, si la otra parte pierde los dos. Es decir, quiere sentirse superior al resto a cualquier precio o dicho de otro modo, detesta que alguien esté por encima de ella. Es la frustración en toda regla y esto significa vivir constantemente en la ansiedad y por eso mismo, tiene siempre el mismo comportamiento, porque está atrapada en una espiral y se retroalimenta ella misma.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor