
El sentimiento de soledad
Nov 12, 2025Cuando de repente, un buen día te levantas y notas que te falta algo, que la vida ha perdido sentido y que tienes que esforzarte para no deprimirte. Te obligas a sonreír y a no perder el contacto social con los demás, porque sabes que te hundirías anímicamente. Entonces, vives en un estado de ansiedad alargado en el tiempo y que desgraciadamente, muchas veces induce en un estado depresivo. Es decir, tu estilo de vida ha perdido sentido, a pesar de que te gusta mucho y lo quieres mantener, pero no te ves con fuerzas para hacerlo. Así que, para afrontarlo, cambias de hábitos y costumbres pensando así que, la situación mejorará rápidamente, pero lamentablemente, la cosa no es tan sencilla dado que, el problema no es la voluntad, ni las ganas de superar el malestar, sino más bien, una pérdida temporal de la capacidad de relativizar. Con lo cual, por mucho dinero u objetos materiales que tengamos y personas que nos quieran, la sensación de vacío es inevitable.
No entendemos qué nos está sucediendo porque hasta ahora, estábamos contentos con nuestro modo de vida y a modo de ejemplo, tenemos la crisis de los cuarenta años, donde mucha gente se siente perdida y encuentra que la vida le ha pasado volando y para compensarlo se rebela contra sí misma. Se compra una moto, se separa de la pareja sentimental, empieza a hacer ejercicio físico compulsivamente, cambia de manera de vestir, se hace tatuajes, etc. Unas conductas que desaparecen en poco más de dos años, pero que desgraciadamente, muchas veces tienen consecuencias de por vida dado que, han sido tomadas sin meditación previa, únicamente, para llenar el vacío interior y deshacerse de este sentimiento tan molesto.
Seguro que el detonante de este sentimiento ha sido una situación desagradable como, por ejemplo: la pérdida de un ser querido, una separación sentimental, la pérdida del trabajo, la emancipación de los hijos, un cambio de residencia, etc. Situaciones que tenían controladas y que seguramente, también eran proyectos de futuro y de repente, se esfuman sin que puedan hacer nada para remediarlo. Pues ahora, la cuestión radica en vivir el proceso de adaptación y posteriormente, aceptarlo para poder así, interpretar la realidad de una manera no traumática. Así pues, primero tenemos que entender que es un sentimiento que surge inevitablemente y segundo, que enfocándonos en él, podemos reducir su intensidad drásticamente.
Sin embargo, cuando se intenta ir en contra de él, es cuando se vuelve traumático porque induce a comportamientos extremos. Hay quién se junta con gente indeseable por el simple hecho de no estar sola; lleva a cabo actividades deportivas con un grado de dificultad muy superior al que pueden soportar; hace un mal uso de los medicamentos psiquiátricos, abusa de sustancias nocivas (alcohol y tabaco); se decanta por la comida dulce o grasosa; hace compras impulsivamente; etc. En resumen, que llena el vacío interior, en vez de eliminarlo, no trabaja en el motivo que impulsa su presencia.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


