Angustia, ansiedad y estrés, ¿Conoces sus diferencias?

Los tres conceptos son necesarios para sobrevivir, cumplen la función de avisarnos de algún peligro pero para lidiar mejor con ellos, es necesario conocer sus diferencias y sobretodo, cómo nos afectan tanto a nivel físico como mental. La angustia es una forma negativa de interpretar las situaciones y en consecuencia puede generar ansiedad o estrés. Por su parte, la ansiedad está relacionada con el pensamiento futurista, la persona interpreta que no tiene las herramientas necesarias para afrontar dicha situación. Lamentablemente es imaginaria pues no está presente, son escenas que pueden suceder tanto mañana como el año que viene, pero que producen los mismos síntomas que una situación actual.

Luego, el estrés va relacionado con la falta de tiempo, no tenemos suficiente para acabar las tareas y puede ser debido a la falta de herramientas mentales o a la gestión improductiva del tiempo. Los dos últimos conceptos tienen repuestas fisiológicas parecidas, dolor de cabeza, insomnio, aumento del ritmo cardíaco, falta de oxigeno, sudoración, etc. sólo que en el estrés son más agudos y pueden provocar la muerte. Sin embargo, la angustia es más como un nudo en el estómago, es una sensación desagradable, de malestar generalizado. Como verás, lo importante es entender y/o aceptar las situaciones y de esta manera no padecer angustia y así controlar la ansiedad y/o el estrés.

Por lo tanto, si no estás en peligro y sientes los efectos del estrés, utiliza el bloqueo temporal, te dará unos segundos para elegir la respuesta más adecuada. Conviene subrayar que frente al estrés sólo tenemos tres salidas, el ataque, la huida y la paralización. Utilizando el bloqueo te ahorras la respuesta reactiva e instintiva y dejas sitio a la proactiva.

En forma de resumen, tienes que aprender a gestionar el estrés pues, es el principal factor de alteración mental y por su relación directa con el tiempo empeora el estado de los otros dos, a mayor estrés, mayor angustia y ansiedad. Percibes un futuro peor y te pones ansioso porque no lo soportas, te vienen ideas catastrofistas y las generalizas a cualquier situación personal y acabas diciendo y haciendo cosas de las que luego te arrepientes.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor

 

 

 

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