Cuando el amor se transforma en guerra

Cuando el amor se transforma en guerra

Abr 28, 2025 0 Por Omar El Bachiri

El amor mientras dura es maravilloso porque nos mantiene motivados e ilusionados, vivimos con alegría y este estado anímico nos facilita afrontar las dificultades que nos van surgiendo durante nuestro día a día. Estamos con alguien que nos aporta bienestar y serenidad mental, hemos decido compartir nuestras vidas y, por lo tanto, podríamos decir que somos felices. Ahora, también es cierto que muchas veces, cuando han pasado unos cuanto meses o pocos años, la relación cambia de rumbo y el amor desaparece o incluso se transforma en guerra.

Cuando es el primer caso, la relación se rompe y cada uno se va por su lado, emocionalmente no queda ningún vínculo que los una. Por el contrario, cuando es el segundo caso, el odio, el rencor y el mal rollo son los pilares de la relación, pero la dependencia emocional o económica imposibilita abandonar la relación. La persona vive un infierno, pero lo encuentra normal, o a pesar de estar en desacuerdo, se ve incapacitada para irse porque la carencia de solvencia económica o afectiva la supera y, por lo tanto, le compensa más quedarse en ella. Es consciente del mal que está recibiendo y para no sufrir tanto, enmascara su realidad de cara al exterior, fingiendo felicidad y alegría.

Busca ser envidiada, halagada o como mínimo, mostrar que su vida es interesante y de este modo encontrar sentido a su día a día dado que, la situación es insostenible. Las emociones y sentimientos hacia su pareja son tan negativos que la sobrepasen, pero, desgraciadamente, siente que sin ella, no es nadie y el miedo a una vida diferente la paraliza para dar el paso y alejarse.

También, hay que puntualizar que cuanto más nos hemos comprometido sentimentalmente en la relación, más dolorosa es la separación y esto, explica por qué a veces, un amor de sólo unos cuántos meses es más difícil de superar que uno de años. Cuando hemos hecho proyectos de futuro o hemos vivido un presente muy intenso, emocionalmente hemos invertido mucha ilusión y esperanza en la relación porque la interpretábamos como un vínculo, como un pacto entre los dos.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor