El poder de los pensamientos

El poder de los pensamientos

Abr 29, 2025 0 Por Omar El Bachiri

¿Los pensamientos nos controlan a nosotros, o ellos están controlados por nosotros? Pues, la respuesta es que es una situación bidireccional, según en qué situaciones nos condicionan el estado anímico y según en cuales, lo hacemos a favor nuestro, como por ejemplo, cuando usamos la visualización. Lo único seguro que sabe la ciencia es que los pensamientos se crean en el cerebro porque cuando este muerto, no hay pensamientos y, por lo tanto, están unidos a una conexión neuronal. Esto significa que están condicionados por los neurotransmisores (dopamina, serotonina, glutamato, etc.) y como tal, significa que si los podemos controlar, es igual que si nos tomáramos la medicación psiquiátrica dado que, su función es equilibrar la cantidad de neurotransmisores en el cerebro e influenciar las conexiones neuronales.

Así pues, explicado esto, podemos entender cómo funciona el efecto placebo, cuando nos dicen que estamos tomando ciertos medicamentos y en realidad, estamos tomando agua dulce o cualquier otro líquido. A modo de ejemplo, podemos estar en la sala de urgencias acompañando a un familiar que se acaba de romper una pierna y viendo que van pasando los minutos y nadie lo atiende, nos ponemos histéricos y empezamos a gritar. Consecuentemente, otro acompañante que está con nosotros nos da una pastilla diciéndonos que es un ansiolítico y que en poco tiempo nos calmará, cuando realmente no tiene ningún químico. Pero, como nuestro pensamiento estará centrado en sentir la calma, nos condicionará el comportamiento e inevitablemente, dejaremos de estar histéricos y si la pastilla nos la diera alguien con una bata blanca, el efecto se vería potenciado todavía más, porque hemos asociado la figura del profesional de la salud con la empatía y la buena fe. Nos diríamos, si me la está dando un profesional es que es efectiva.

Entonces, ahora surge otra pregunta: ¿nuestros pensamientos son la caja de los medicamentos del organismo (antidolor, antidepresivos y ansiolíticos)? Porque además de modificar los neurotransmisores, también influyen sobre las endorfinas, un conjunto de hormonas que funcionan como un analgésico natural, reducen el dolor y paralelamente, también estimulan los centros de placer, generando así la sensación de bienestar. Por este hecho y retomando la visualización, podemos entender cómo con la práctica y la coordinación de ciertos movimientos del organismo conseguimos aligerar el malestar físico y mental (dolor de cabeza, de articulaciones y psicológico), como también guiar la conducta adecuadamente hacia nuestros objetivos personales.

Digamos, que tenemos sobrepeso y queremos perder veinte kilos en un año, pues visualizándonos comiendo correctamente y practicando ejercicio físico regularmente, con todo el cambio comportamental que conlleva, nos será más fácil. Esto es así porque estaremos centrados en ser disciplinados, perseverantes y planificaremos todas las comidas con antelación y además, también habremos previsto qué hacer durante los ataques de ansiedad a causa del esfuerzo que comporta este cambio de vida. Es decir, nuestros pensamientos irán en consonancia con nuestros objetivos. No van a obstaculizarnos el camino, incitándonos al abandono o al cambio de objetivos, sino, todo lo contrario, nos van a facilitar la labor porque van a motivarnos.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor