¿Es mejor amar o ser amados?

¿Es mejor amar o ser amados?

Jul 30, 2025 0 Por Omar El Bachiri

Igualmente, hay que añadir otra cuestión y es que, también existe la opción de amar, pero, aun así, no querer hacerlo. En esta tercera variable ya estamos hablando de los miedos y la pereza, porque amar es sinónimo de invertir tiempo, emociones y sensaciones y como en toda inversión, el retorno nunca está asegurado al cien por cien. Así pues, está el miedo a sufrir, el miedo al rechazo o simplemente, la pereza de hacerlo, de tener que dedicar una parte de nuestro tiempo a estar con alguien más. Nos gusta nuestra propia compañía y tener que cambiar eso, nos echa hacia atrás, pero igualmente, si lo hacemos, –– ¿con quién nos quedamos, con la persona que más amamos o con la que más nos ama? ––

Porque podemos amar sin ser correspondidos, podemos dedicar todo nuestro tiempo a la otra persona, pero ella, no valorarlo. Entonces, la cuestión está servida, ¿es mejor amar o ser amados? Después, la cosa tampoco es tan evidente, porque hay muchas maneras de mostrar el amor, y por eso mismo, no todos lo hacemos igual. Hay quién lo hace siendo posesivo, haciendo regalos únicamente en fechas determinadas por el calendario, yendo a comer fuera de casa muy a menudo, siendo atento a las necesidades de la otra persona, etc. Así pues, quién de los dos miembros de la pareja ama más, el que reclama dedicación o espacio o el que no tiene estos recursos, porque tiene muchas cosas que hacer o simplemente, porque no es capaz de expresar sus emociones con palabras, pero, sin embargo, es detallista y romántico?

Cómo acabo de escribir, quizás emocionalmente no sabe expresarse, pero, en cambio, se preocupa de cómo estamos, se interesa por nuestros problemas e ilusiones. Igualmente, también puede ser al revés, nunca nos pregunta cómo estamos, ni se interesa por nuestras aficiones, pero, por el contrario, es muy emocional y nos besa mucho y nos repite constantemente que nos ama y que somos un pilar de su bienestar mental. Así pues, estamos viendo la ambigüedad de la cuestión porque, además de todo esto, también, está la manera de interpretar el comportamiento de la otra parte. Es decir, podemos estar con alguien que viene de una relación tóxica y no cree en las palabras y, por lo tanto, decirle que lo amamos no le produce ningún efecto placentero, o todo lo contrario, lo valora mucho, pero nosotros somos más de mostrar el amor de manera objetiva, con acciones visibles.

Resumiendo, ser amados provoca que nos sintamos especiales porque la otra persona nos ha escogido entre todos los demás y, en consecuencia, aprecia nuestras virtudes y también acepta nuestras carencias. En cambio, cuando amamos, además de aceptar la realidad de la otra persona, también añadimos la ilusión de pensar que nos complementa porque encaja en nuestra manera de ser, de ver la vida. Posee las características que estamos buscando y desgraciadamente, cuando no es recíproco, cuando la otra parte no nos ve de igual modo, es cuando mucha gente no lo acepta y se cierra por completo al amor. El dolor mental es demasiado grande como para volver a revivirlo con alguien más y prefiere no volver a amar a nadie, o por lo menos, a demostrarlo.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor