La pereza controlada

La pereza controlada

Jul 25, 2025 0 Por Omar El Bachiri

Ser perezoso no está relacionado con ningún trastorno, ni enfermedad mental, es más bien una faceta de la personalidad. Hay gente que simplemente, no quiere esforzarse, ni mentalmente, ni físicamente, sigue la ley del mínimo esfuerzo. Si no es vital o realmente necesario, no le encuentra sentido a hacerlo y por tanto, prefiere realizar cualquier otra actividad y como tal, acaba procrastinando y de este modo, deja de preocuparse, dejando siempre las cosas para más tarde. Pero, el problema radica en que muchas veces, aunque no sean importantes, tienen una relación directa con las que sí que lo son, como por ejemplo: tener la nevera llena, la casa ordenada y limpia, estar al día con los impuestos, acabar de escribir un libro, etc.

Entonces, la pereza controlada forma parte de la gente activa y responsable, es cuando disfrutamos del tiempo libre, una vez hemos hecho todas las tareas importantes. Porque, aunque todos tengamos prioridades, mayoritariamente, todos tenemos las mismas obligaciones y aquí es donde la pereza hace la distinción ente los que hacemos el esfuerzo por superarla y los que no, los que se dejan invadir por ella. Hay que entender que la pereza también tiene su función biológica y no es más que mirar por nuestra supervivencia, igual que lo hace el hambre. Cando tenemos hambre, hay quién se alimenta de manera saludable y sin excederse y hay quien lo hace de manera exagerada y con una alimentación rica en grasa, azúcar y sal.

Por lo tanto, está pasando del placer de comer a enfermar por comer y desgraciadamente, para contrarrestar este malestar, acaba consumiendo alimentos desagradables para su paladar o insípidos. Así pues, entendiendo su función es comprensible dejarse invadir por ella, sólo que, para sobrevivir, tenemos que alimentarnos y esto conlleva trabajar y paralelamente, si no queremos una vida únicamente dedicada a trabajar, tenemos que gestionar el tiempo productivamente para así, poder hacer otras actividades: leer, pasear, ejercicio físico, viajar, ver televisión, etc. Con esto quiero decir, que la pereza busca literalmente nuestra supervivencia, no tiene en cuenta las variables que conlleva y por eso mismo, tenemos la actitud. Ella es la que según nos interese, nos ayudará aliarnos con la pereza o ir en contra de ella.

 Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor