
Escoger a la pareja sentimental
Nov 4, 2025Escoger a la pareja sentimental es la inversión más grande que haremos en la vida, porque nos la puede condicionar por completo, puede potenciarnos, o, por el contrario, puede limitarnos. Dependerá de si se fija en nuestras virtudes o en nuestros defectos y, por lo tanto, de un pequeño miedo o de un problema insignificante haremos una odisea. Por el contrario, si se fija en nuestras virtudes, puede ayudarnos a potenciarlas y paralelamente, también a que tengamos una mejor calidad de vida. Hay gente muy guapa, simpática, educada e inteligente, pero no sirve para ser nuestra pareja, porque no compartimos nada con ella, aparte de la atracción física o mental. Así pues, tenemos que saber cuándo abandonar o ni tan siquiera empezar una relación con alguien dado que, no tenemos que confundir pasar buenos momentos, con emparejarnos porque esto, implica compartir inquietudes y motivaciones.
Dos factores que no todos compartimos o que simplemente, no entendemos y, por lo tanto, no estamos interesados. Igualmente, a veces, también está el factor de la envidia, cuando la otra persona ve que estamos logrando nuestros objetivos y en vez de alegrarse por nosotros y ayudarnos a mejorar todavía más, intenta dinamitarnos el camino. Su inseguridad personal, los celos, la frustración o los miedos que pueda tener, la impulsan a intentar desmotivarnos. Entonces, puede pasar que por no discutir o porque nos convence, dejamos de lado nuestras ilusiones y desgraciadamente, esto se traduce en vivir una vida que no es la nuestra.
Pongamos por ejemplo que nos gusta viajar, pero ella lo detesta o tiene miedo de hacerlo y cada vez que le proponemos ir de viaje se niega rotundamente. Pues lamentablemente, tenemos muchos números de que dejemos de viajar únicamente, por no tener que estar discutiendo constantemente o, porque sus argumentos nos han convencido, hacemos nuestros sus miedos e inseguridades. Igual que si queremos comprar un piso o montar un negocio, dependiendo de cómo sea ella, lo haremos o no. Así que, estamos viendo la importancia de saber escoger a la persona con quien queremos compartir nuestra vida y un factor determinante en este aspecto es nuestra personalidad. – ¿Somos gente sumisa, que todo nos está bien?; ¿Somos conformistas y por no discutir, cedemos a los caprichos de la pareja o, por el contrario, nos priorizamos? –. Si la respuesta afirmativa son las dos primeras preguntas, sólo nos espera vivir en el malestar mental (en la resignación y la frustración).
Sin embargo, cuando la respuesta afirmativa es la tercera, el resultado es totalmente diferente, porque tenemos las herramientas cognitivas para cambiar la situación. Como no dependemos de ella para sentirnos realizados, no tenemos en cuenta su punto de vista, lo respetamos, pero no lo aceptamos dado que, no nos beneficia en ningún aspecto. Es decir, disociamos los sentimientos que tenemos hacia ella, no los mezclamos con nuestras inquietudes e ilusiones, entendemos su manera de ser y de hacer las cosas, pero, nuestro carácter es diferente y consecuentemente, también las maneras de hacer las cosas y sobre todo, de interpretarlas.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


