
Vivir en la penuria mental
Nov 3, 2025Cuando la vida se nos complica y nuestros objetivos personales no salen como previstos: sufrimos una separación sentimental, se nos muere un ser querido, perdemos el empleo, el ingreso económico se ve reducido o la vida se ha encarecido tanto que con el mismo dinero, ya no podemos vivir como hasta ahora, etc. Situaciones que se nos escapan de las manos, no hemos hecho nada para merecerlo, pero el destino lo quiere así y no podemos nada para deshacerlo. Así pues, si nos enfocamos en el punto de vista optimista, además de aceptar que han sido situaciones inevitables y que estaban fuera de nuestro alcance, también las interpretaremos como momentos o situaciones para poner a prueba nuestra resiliencia. Nuestra capacidad de adaptación a los cambios y sobre todo, nuestro umbral a la frustración y de este modo saber si tenemos que modificar o cambiar por completo nuestras creencias sociales.
Está claro que sufriremos de lo lindo, lloraremos y entraremos en un estado depresivo, pero ya lo dice su propio nombre, un estado y como tal, está limitado en el tiempo. Dependiendo de nuestra resiliencia durará más o menos, pero igualmente, saldremos sin sufrir ningún trastorno mental, nuestra salud mental no se verá afectada permanentemente. Por el contrario, cuando interpretamos las situaciones desde la vertiente negativa o indiferente, el resultado es bastante diferente, porque no hay ninguna lección a aprender. La vertiente indiferente es muy eficaz cuando la persona no quiere sufrir y se pone una carcasa emocional.
No se implica emocionalmente con nadie, ni con nada, ha tenido alguna experiencia traumática en el pasado y actualmente, ha decidido que no merece la pena volverse a ilusionar, dado que, tarde o temprano llega la decepción. Por su parte, la negativa aparte de condicionar traumáticamente a la indiferente, también es una fuente de malestar mental: el miedo, el odio, la pereza, la apatía, el rencor, etc. provocan que la persona se abandone por completo. Los pensamientos negativos o catastrofistas se apoderan de su carácter dando como resultado algún trastorno mental.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


