
¿Quién decide el rumbo del mundo?
Oct 29, 2025¿Quién tiene bastante poder como para dictaminar las leyes y las obligaciones sociales para hacer que el planeta siga un rumbo en concreto? Si tenemos en cuenta que los dinosaurios eran unos animales enormes o que el imperio romano era gigante y los dos han desaparecido, quiere decir que la fuerza bruta y el poder económico no son los responsables. Entonces – qué o quién decide los cambios sociales y sobre todo, ¿cómo es el proceso? – ¿Se produce sobre la marcha o se produce de golpe, de manera improvisada y desorganizada? – Unos ejemplos los encontramos en los cambios sociales generados por las rebeliones (huelgas o guerras) circunstancias que han provocado la derrota de gobiernos, ideas o costumbres sociales y se han instaurado nuevos códigos de conducta. Con esto quiero decir, que es el conjunto de la sociedad quien decide el rumbo del mundo, la cohesión de un grupo de personas es la que fuerza a los gobernantes a tomar unas decisiones u otras, a cambiar por completo el modelo o a modificar ciertas partes.
A modo de ejemplo, tenemos las vacaciones remuneradas, la creación de la seguridad social o la adopción de niños, unos derechos adquiridos a base de negociar. Nadie se ha levantado un buen día y a dicho: voy a crear nuevos derechos para mejorar la calidad de vida de la gente. Cuando la sociedad sufre y ve que por mucho que trabaje y cumpla las órdenes de los gobernantes, no progresa, se cuestiona el modelo impuesto o adoptado y pide un cambio. Podemos empezar desde la prehistoria y llegar hasta el momento actual y veremos que la base es la misma, buscar un techo donde estar al cubierto y encontrar alimentos para nutrirnos, pero gracias al conjunto de las personas hemos ido evolucionando y tener cubiertas estas necesidades ya no es tan complicado. Igual que las guerras, los crímenes pasionales, las traiciones, los asesinatos, la violencia, etc., siempre han existido y nunca desaparecerán porque forman parte del juego dado que, van relacionados con las emociones y los sentimientos del grupo.
Este puede estar cohesionado, pero las ganas de mandar en él o también, los intereses personales pueden hacer que surjan las envidias, la rabia, el miedo, la frustración y esto puede incentivar las guerras internas o la traición, dando como resultado la debilitación grupal. Esto en parte, puede explicar las divisiones geográficas de un mismo país, donde la gente del mismo lugar, se siente foránea y quiere crear un estado independiente, con sus propias leyes y costumbres. Entonces, dependiendo de la época social que nos toque vivir, el grupo se formará de una forma o de otra: a través de las redes sociales, discusiones en los bares o tabernas, reuniones en parques, etc.
La cuestión es que alguien por el motivo que sea, está en desacuerdo con el modelo social en el cual vive y quiere cambiarlo, y según su poder de influencia usará un método u otro. Así pues, antes de decantarnos por una parte o por la otra, tenemos que cuestionarnos los motivos reales del cambio pedido, no sea que venga motivado por los intereses propios en vez de por el grupal. – ¿Queremos actuar para ayudar a los demás a estar mejor, o lo estamos haciendo porque la persona o grupo que organiza la rebelión quiere conseguir un objetivo personal (reconocimiento social, dinero, poder dentro del gobierno, etc.)? –
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


