
La adicción, una enfermedad invisible
Nov 3, 2026Es una enfermedad peculiar porque quien la sufre intenta esconderla y a ojos de los demás es totalmente imperceptible. El sujeto adicto, salvo que lo sea a sustancias nocivas puede estar años consumiendo y no mostrar signos externos, por lo tanto, su ambiente social más cercano no se percata de la problemática. El sujeto puede ser adicto a medicamentos psiquiátricos, al alcohol, al juego, al sexo, a las compras, etc. y los demás ver su comportamiento simplemente como un uso para evadirse o entretenerse pero, realmente, el sujeto estar sufriendo por no poder abandonar ese comportamiento. Es decir, ha de quedar claro que la adicción jamás conlleva placer porque el adicto únicamente consume para aliviar el estado de ansiedad que le produce la falta de esa sustancia o conducta (el mono, el craving).
Luego, otro factor a tener en cuenta es que el sujeto ha convertido su adicción en su centro neuronal y por ende, toda su vida gira en torno a ella y para ello, se vuelve un especialista de la mentira o dicho de otra manera, disfraza su realidad. La vergüenza a ser descubierto le obliga a este comportamiento dado que no se siente orgulloso y para que se entienda mejor, hay que distinguir entre el uso, el abuso y la adicción. A los dos primeros les une la capacidad de abandonar el hábito adquirido, es decir, no supone un problema dejar de realizarlo y además, es exactamente lo que les diferencia del tercero.
Así que, el uso es cuando consumimos por placer o por algún beneficio y por su parte, el abuso es cuando somos conscientes del problema que nos acarrea su consumo, pero, no lo abandonamos porque nos beneficia de algún modo. Sin embargo, la adicción es la incapacidad de abandonar el hábito aun sabiendo que nos está perjudicando, es la pérdida del control sobre nuestro comportamiento, nos hemos vuelto esclavos de nuestras emociones y sentimientos.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor

