La independencia es clave para ser feliz

La independencia es clave para ser feliz

Mar 3, 2026 0 Por Omar El Bachiri

Nadie que dependa de alguien más es feliz realmente; quizás lo parezca, pero no lo es. Es una realidad que todos deseamos ser mayores de edad para decidir qué hacer con nuestra vida: dónde ir, cómo y con quién. Con lo cual, la pregunta a responder es: ¿eres mayor de edad y tienes que pedir permiso para vivir como lo deseas? Es decir, ¿vives en pareja y tienes que pedirle permiso para actuar? Estás con esta persona por voluntad propia, pero te sientes atrapado/a en la relación porque no tiene nada que ver con cómo era en un principio. En definitiva, que dependes de su dinero o compañía para no malvivir objetivamente o emocionalmente. Te has vuelto alguien dependiente siendo mayor de edad y por lo tanto, vas contra natura porque estás actuando contrariamente a lo que todos buscamos, ser libres. Así que, salvo que tengamos una discapacidad mental o física y por lo tanto, es obvio depender de alguien más para sobrevivir, es una locura delegar nuestro bienestar en los demás.

Así mismo, hay varios motivos para hacerlo, pero los dos más comunes son el dinero y el amor: la falta de recursos económicos para vivir como queremos y una carencia emocional. Consecuentemente, la persona se lanza a los brazos de la otra parte porque en un principio todo es alegría y placer dado que la relación funciona por inercia; no hay que hacer nada para mantener la chispa. Sin embargo, cuando la persona empieza a exigir o desear algo atípico en la relación, es cuando empiezan los problemas, es cuando la frustración hace acto de presencia. Es justo en este momento cuando se percata de que ha perdido su libertad como ser humano porque, aun teniendo la capacidad de moverse por sí misma y de pensar, no le sirve de nada.

Ha creado una celda imaginaria y esto le prohíbe cualquier conducta sin la aprobación de la otra parte, la que aporta el dinero o el amor. No obstante, esta situación no es única en la relación de pareja; también la encontramos en la gente que tiene mascotas, sobre todo con perros y gatos, aunque ciertamente, los segundos requieren de menos atención presencial. Sin embargo, quien tiene perros pierde su libertad porque tiene que sacarlos a pasear diariamente y si quiere irse unos días fuera, tiene que buscar quién se los cuide porque, muchas veces, es muy complicado llevárselos consigo. Así que, aunque la libertad es la condición que nos diferencia a los seres humanos de cualquier otro animal, hay quien no la valora suficientemente y prefiere delegarla en los demás.

Es gente que no tiene la capacidad de disfrutar por sí misma y necesita de alguien superior que la guíe: un padre o una madre que la vaya reforzando o en el caso de las mascotas, hay quien no puede tener hijos y erróneamente, cree que estos van a llenar ese vacío. Luego, también está quien tiene la necesidad de cuidar a alguien para sentirse realizado y por eso mismo, adopta mascotas y les dedica todo su tiempo, se desvive por ellas.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor