Persona altamente sensible (PAS)

Afecta al 25% de la población mundial y lamentablemente no hay pruebas objetivas ni tests psicológicos para diagnosticarlo. Se consigue por descarte ya que en ocasiones se puede confundir con la bipolaridad o el border line, debido a su forma extrema de expresar las emociones. Frente a una situación agradable desencadena euforia y frente a una situación triste lo hace de forma traumática, no tiene término medio, es como una montaña rusa emocional.

Conviene subrayar que no es un patología, sino, una característica más de la personalidad. La hiperestesia, un aumento de la intensidad de las sensaciones, afecta a todos los sentidos, incluso en la percepción de la ropa sobre la piel. Experimentan cualquier situación cotidiana de manera extrema y esto hace que sean muy empáticos, absorben los problemas de los demás, no saben disociar las situaciones. Luego, tampoco pueden dejar de pensar, se lo cuestionan todo, tienen muchas inquietudes y eso se traduce en una saturación mental, dando como resultado un mal proceso de la información y en consecuencia a menudo surgen estados depresivos.

Viven estresadas, quieren respuestas a todas las situaciones porque se sienten indispensables y en consecuencia, hacen más de lo que su organismo puede aguantar. Por otra parte, cada persona es un mundo y cada una tiene su forma de pausar al cerbero, hay quien recurre a la lectura, al deporte, a las manualidades, ver cine, etc. Igualmente, la opción que no puede faltar es el ejercicio físico porque además de permitir al cerebro desconectar, también agota al resto del organismo, dando como resultado una mejor conciliación del sueño.

Luego, una forma de afrontar la situación común entre ellas, para dejar de sufrir tanto es creando una barrera emocional contra cualquier sensación que les pueda provocar alguna emoción. Intentan ser frías emocionalmente en vez de aceptar su condición y convivir con ella, no saben sacarle provecho y ahí está el error. Tienen una característica personal especial y en vez de interpretarla como algo beneficioso, lo hacen de forma perjudicial. Sería interesante que aprendieran nuevas formas de gestionar las emociones y una de ellas es la teatroterapia.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor

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