
Ritifobia, pánico a las arrugas
Feb 13, 2025Esta fobia hace referencia al miedo extremo a tener arrugas y además, casi siempre va unida al miedo a envejecer, a la gerascofobia. La persona no acepta el ciclo de la vida y muchas veces, aparte de tener algún complejo físico, es porque únicamente cuenta con su aspecto físico para gustar a los demás. Es su valor añadido dado que, no tiene en cuenta otros aspectos de su vida, como pueden ser la cultura, la inteligencia, la personalidad, etc. o también, a pesar de tenerlos presente, los infravalora, dando así más importancia al aspecto físico.
Así pues, es comprensible este miedo, aunque no sea funcional o vital. Pero es que los miedos irracionales son esto mismo, miedos estériles porque no aportan ningún beneficio dado que, no existen porque sólo están en la mente. En este caso, pero, también se le añade el miedo de envejecer y es que la persona ha asociado el paso de los años con la fealdad o en todo caso, la pérdida de belleza. Cada vez que ve una arruga en su rostro es cómo si viera un grano o una espinilla y, por lo tanto, tiene que sustraerla como sea. Después y hablando de la gerascofobia, este miedo es una creencia sobre la manera de envejecer.
Es decir, si interpretamos que ser viejos es sinónimo de perder independencia, de enfermedad, de soledad y de sufrimiento, es normal tenerle miedo, porque vamos hacia una vida limitada. Ahora, si lo vemos más como sabiduría, tiempo libre e independencia porque podemos ir donde lo deseamos, no nos desagradará lo más mínimo envejecer porque lo encontraremos interesante. Igualmente, ambas fobias se complementan ya que, con las arrugas funciona exactamente igual, si nuestro círculo social encuentra indiferente o incluso atractivo tenerlas, nuestra manera de verlas cambiará por completo.
Resumiendo, la cuestión es envejecer con alegría y aceptando los cambios físicos debidos al paso de los años e ir en contra es una fuente de malestar: ansiedad, angustia, tristeza, depresión, etc. Hay que entender y aceptar que somos un organismo biológico, no una máquina y, por lo tanto, es natural el desgaste físico y por mucho que hagamos, siempre aparecerán. Es igual que las canas, por mucho tinte que se use para disimularlas, ahí están.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


