
Ser de una manera, pero comportarse diferentemente
Jun 9, 2025Hay gente que comportamentalmente es ambigua, su manera de ser no tiene nada que ver con la que expone socialmente. Por lo tanto – ¿cuál de las dos personalidades o maneras de ser es la auténtica? – Es decir, la persona cuando está sola o en su círculo social más cercano es de una manera, pero que cuando sale de él, es totalmente diferente. Comportamentalmente, podríamos estar hablando de otra persona, quizás con la familia es prepotente, maleducada, orgullosa y fuera de este círculo es sumisa, tímida o incluso miedosa. También puede pasar a la inversa, ser alguien tímido y miedoso familiarmente, pero exteriormente, ser alguien con un carácter de hierro y que no se deja intimidar por nadie.
Así pues – ¿Cómo podemos ser de esta manera? – Pues, la respuesta sería por el rol adquirido en cada situación, en cómo interpretamos sus funciones, pero, sobre todo, en la confianza que tenemos con las otras personas. No es igual interactuar desde el poder, que hacerlo desde la sumisión, no es igual no tener nada que perder, que depender de los demás. A modo de ejemplo, podríamos estar hablando del hombre o la mujer maltratadora, que en casa se comportan agresivamente y exteriormente son gente espléndida, educada y muchas veces, incluso un ejemplo a seguir. Ciertamente, aquí estamos viendo la frustración en su máximo potencial dado que, la agresión no es más que su canalización.
Pero igualmente, esto también lo encontramos en los cargos de las empresas, donde los máximos dirigentes, muchas veces en casa son gente educada y con un comportamiento democrático, donde raramente levantan la voz y, por el contrario, en el trabajo son gente molesta. No saben dar órdenes sin chillar, ni defender su opinión y, por lo tanto, la frustración los condiciona a tener un comportamiento autoritario y a veces, también maleducado. No saben canalizarla de otro modo que no sea agresivamente o con prepotencia y todo por no saber gestionar las emociones u otra explicación también plausible, es cómo he escrito más arriba, por su manera de entender los roles sociales.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


