Tú, critícame cuanto quieras

Tú, critícame cuanto quieras

Ago 16, 2026 0 Por Omar El Bachiri

Que la gente hablemos de los demás es algo lógico y totalmente normal, somos seres sociales y tenemos la necesidad de interactuar entre nosotros. Por lo tanto, no hay nada de malo en hacerlo, solo que hay que entender que no todo el mundo lo hacemos por el mismo motivo, ni buscando el mismo resultado. Es decir, una cosa es hablar por el simple hecho de compartir información; otra es hacerlo como terapia, para desahogarnos y una muy distinta es hacerlo buscando el mal ajeno. En este tercer caso ya estamos hablando de maldad o envidia, cuando hablan mal de nosotros buscando dañar nuestra imagen social. El grupo o sujeto que actúa de esta manera está frustrado, molesto o simplemente, no nos tiene simpatía y trata de hundirnos porque le suponemos una amenaza o porque, no soporta vernos en la posición social en la que nos encontramos.

Los motivos son diversos dado que cada persona somos un mundo y cada quien tenemos nuestras creencias, costumbres y hábitos y, por ende, es lógico que a veces no interpretemos los hechos de la misma manera. Así que para no sentirnos molestos por la opinión de los demás tenemos que entender que si nadie habla mal de nosotros es porque o bien, estamos muertos o porque le somos indiferentes al mundo. Por lo tanto, hay que tomar las críticas como una guía, como un termómetro social: esta es una herramienta para conocer qué tan bien o tan mal estamos actuando.

Consecuentemente, tres de cada diez individuos o grupos tienen que hablar mal de nosotros dado que, si son más, es que algo estamos haciendo mal y si son menos, es que no lo estamos haciendo bien porque no le estamos causando ningún estado emocional. Con lo cual, cuando te critiquen por tus acciones, ya sea de manera directa o porque te has enterado de que hablan mal de ti, antes de reaccionar piensa en qué tipo de emoción o sentimiento les has podido causar. No tiene sentido que te enfades, te entristezcas, o incluso, te desilusiones porque alguien que no comparte tu visión de la realidad opine de un modo diferente al tuyo. Luego y lo más importante, pasados unos días analiza cuántas críticas estás recibiendo por tus acciones y haz la media. Si las negativas no llegan al 30% o las superan busca qué puedes estar haciendo mal y cámbialo y si, por el contrario, están rondando esa probabilidad es que vas por buen camino. Estás causando emociones, sentimientos y sensaciones en los demás.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor