
Afán de protagonismo
Ago 15, 2026Es la necesidad de ser el centro de atención constantemente porque el sujeto basa su bienestar en la opinión ajena, tiene que percibir que los demás le están agradecidos por su labor. Por consiguiente, muchas veces miente o distorsiona la realidad; añadiendo u omitiendo información para que sea más creíble y lamentablemente, esta manera de comportarse acaba instaurándose en su repertorio conductual. Con lo cual, encuentra normal no decir la verdad o simplemente, no decirla por completo y es que es incapaz de estar en medio de una situación que sobresalga y él no estar protagonizándola y en parte, es porque se cree superior al resto porque tiene un ego desmesurado.
Lo calibra sesgadamente, únicamente tiene en cuenta la información que le beneficia (estudios, posición jerárquica, profesión, experiencia, situación financiera, etc.,) dejando la otra fuera de la ecuación y consecuentemente, está convencido que con sus conocimientos o sabiduría puede resolver la situación en cuestión o también, que su simple presencia ya es suficiente para conseguirlo. Es decir, tiene delirios de grandeza porque vive en una realidad paralela: un lugar donde es el rey y poseedor de la verdad absoluta, pero por desgracia, este comportamiento refleja una baja autoestima y también alguien con muchos miedos. Con lo cual, aunque muestre una personalidad dominante y segura de sí misma, realmente es exactamente lo contrario. Alguien inseguro y el hecho de llamar la atención le autogenera seguridad y confianza en sí mismo, entonces se escuda en su mentira para interactuar socialmente porque no conoce otro modo de hacerse respetar, ya que siente que es inferior al resto del grupo.
Así que, piensa que haciéndose ver, el resto de la sociedad pensaremos que es un valor añadido para nosotros y que realmente vale lo que muestra. Por lo tanto, sabiendo esto, cuando nos encontremos con alguien así hay que estar preparados mentalmente porque seguramente, hará suyas nuestras ideas y propuestas. Así mismo, hay que tener en cuenta que todo lo que no le interesa lo infravalora e intenta hacernos sentir mal por nuestras opiniones porque solo él tiene la razón o también, puede ser porque se ve amenazado y nos quiere apartar del escenario. En su mente no cabe la posibilidad de compartir el éxito, la fama o los logros, para él, no hay medias tintas: o es el mejor, o es el peor.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


