Gerascofobia, miedo a envejecer

Gerascofobia, miedo a envejecer

Ago 11, 2026 0 Por Omar El Bachiri

Como cualquier fobia, se trata de un miedo extremo e irreal frente a situaciones u objetos que realmente no son un peligro. Esta es la gran diferencia con el miedo real, el que estamos percibiendo y si no hacemos algo al respeto, podemos perder la vida o sufrir grandes consecuencias. Con lo cual, la mejor manera de afrontar la gerascofobia es actuando como si nos fuera la vida en ello, es decir, según el motivo del miedo, actuar en consecuencia. Con esto quiero decir que hay varios: el miedo a perder la independencia física o económica, el miedo a perder el atractivo físico, el miedo a la soledad, etc. hay para todos los gustos y colores. Por consiguiente, seremos proactivos y nos anticiparemos al malestar, viviremos de manera acorde a nuestros miedos, los convertiremos en nuestra motivación.

Si tenemos miedo a pasar penurias o depender de alguien más durante nuestra jubilación, pues trabajaremos y ahorraremos e invertiremos nuestro dinero específicamente para solventar este miedo. Contrataremos algún fondo de inversión, compraremos una vivienda y además, también nos ejercitaremos regularmente, comeremos saludablemente y periódicamente nos haremos revisiones médicas (dientes, tensión arterial, azúcar en sangre, colesterol, etc.) Para así, cambiar esa realidad que tanto nos aterra y además, estaremos viviendo el futuro que queremos evitar o conseguir y esto se traduce, en vivir el presente plenamente. Estaremos haciendo exactamente lo que nos gusta: tener un trabajo gratificante, estar rodeados de gente que aporta, haciendo actividades que nos complacen, etc.

Porque es un hecho que nuestro medio social y sobre todo, las cinco personas con las que más interactuamos durante el año influyen en nuestra personalidad y motivaciones. Los temas que tratamos en estos ambientes sociales nos dan qué pensar e inevitablemente, acaban condicionando nuestra manera de interpretar la realidad. Así que, si nos preocupa nuestro aspecto físico, nuestra salud física o mental, nuestra economía, etc. es vital no rodearse de gente que vaya en contra de estos valores, de gente que reste. Porque es cierto que no siempre encontraremos gente que comparta nuestros valores, pero esto no es motivo para acercarse a la gente opuesta y que por cierto, es algo típico de la gente que no soporta la soledad.

En vez de afrontarla de manera activa y productiva, lo hace de manera pasiva, no quiere esforzarse porque simplemente busca evadir la mente, pero no tiene en cuenta las consecuencias que ello acarrea. El cerebro es como una esponja, inconscientemente, absorbe toda la información que le llega y si no la filtramos y la razonamos sacaremos conclusiones sesgadas o ya determinadas por los demás.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor