Vacaciones y viajar

 

Antes de empezar el articulo, voy a definir estas palabras, porque no conocer su diferencia puede conducir a la frustración. Estar de vacaciones no es sinónimo de estar viajando, ni mucho menos. Simplemente, significa dejar de trabajar durante un tiempo determinado, de forma voluntaria y por su parte, viajar, significa, trasladarse de un lugar a otro, sin importar el medio de transporte, ni el tiempo invertido. Como verás, puedes estar de vacaciones y no moverte de tu zona de residencia y también puedes estar viajando y trabajando al mismo tiempo. La persona que puede juntar ambas conceptos, es afortunada, está de vacaciones y además viajando. Igualmente, hay que decir, que es no es muy difícil juntarlos. Siempre puedes viajar por tu ciudad, comunidad autónoma o país. Ten presente que hay mucha gente, que se gasta bastante dinero en venir a conocer tu lugar de residencia. Seguramente, hay muchos lugares bonitos que visitar a menos de 300 kilómetros de tu casa.

Lugares que por tu rutina diaria, no puedes ir a visitarlos, pues estando de vacaciones es el momento idóneo para hacerlo. Otra opción que tienes es no hacer nada, quedarte en tu casa, barrio o ciudad y simplemente dejar que vayan pasando los días. El factor importante es dejar de trabajar durante un tiempo, dejar de lado esta obligación que todos tenemos y dedicarte a saborear el tiempo. Ese preciado concepto que todos anhelamos, tiempo para hacer lo que queramos. No obstante, no hacerlo, es el camino directo a la depresión, la ansiedad y la posible baja laboral, por agotamiento, tanto físico, como mental. Durante tus vacaciones, puedes ir a la piscina pública, a la playa, a pasear por la ciudad, por la montaña, practicar deporte, leer ese libro que no eres capaz de terminar o empezar, etc. Dependiendo de tu lugar de residencia, harás unas cosas u otras. Estar de vacaciones, no significa que tengas que viajar, eso se hace por placer, no por obligación.

No todo el mundo tiene la necesidad de conocer lugares nuevos. Cada uno tenemos nuestros motivos para viajar, unos lo hacemos por placer, otros por obligación y otros, por aburrimiento. Estos últimos, son personas que no saben estar con ellas mismas, no saben o tienen miedo de enfrentarse a la realidad. Saber gestionar su día, sin tener que acudir al trabajo. La finalidad de este articulo es que entiendas, que si no puedes viajar durante tus vacaciones, no es el fin el mundo. Recorre tu zona más próxima, te sorprenderá lo que puedes llegar a descubrir. Eso sí, disfruta de tus vacaciones. Oblígate a parar dos veces al año, aunque sea una semana cada vez. Tu organismo te lo agradecerá, no caigas en la tentación de trabajar sin cesar, sin descanso, sólo para acumular dinero. Está bien generar ingresos, pero no a este precio, al de tu salud.

La vas a perder y te costará mucho recuperarla. La espalda se congestiona, tienes dolor de cabeza, no soportas el dolor de pies, ni de manos y tu carácter se transforma, se vuelve agrio e irascible. Te alteras por nada. Te vuelves insoportable y nadie quiere estar cerca de ti. Como verás, todo son desventajas. Vuelvo a repetir, oblígate a parar, a dejar de trabajar. No pongas la excusa del pluriempleo, cuando caigas enfermo, cogerás vacaciones forzadas. Te quedarás en casa, en la cama o en el sofá, lamentando tu estado físico y sobretodo emocional. De nada servirá todo el dinero acumulado, estarás dispuesto a gastarlo con tal de recuperarte. Entonces, –  ¿Por qué no parar antes de enfermar? –

Las vacaciones son un derecho que tenemos los trabajadores, lo hemos ganado gracias a los sindicatos, a base de negociar con el gobierno y los empresarios. Sean creado para que nuestro organismo pueda descansar y tú lo estás mal interpretando. Lo estás enfocando como unos días extras para ganar más dinero.

Estás intercambiando tu descanso por dinero, quizás a corto plazo te aporte algun beneficio, pero con el tiempo, si no cambias de hábito, tu cuerpo dirá basta. Tu corazón dejará de latir o tu cerebro se desconectará. Te convertirás en un vegetal de hospital, formarás parte del mobiliario del centro médico. Te habrás convertido en un número de habitación. –  ¿Has visto hasta donde puedes llegar si no haces vacaciones?  –

Ten esto presente, si por el motivo que sea, no puedes permitirte hacer vacaciones, intenta por lo menos juntar tres o cuatro días de vez en cuando. Digamos cada tres meses y disfruta de tu ocio. A largo plazo es muy importante para mantener la salud mental. Es necesario para despejar la mente y poder descansar de las tensiones de la vida cotidiana. Es de vital importancia porque te otorga un flujo de energía. Además de ser una forma de ocupar el tiempo libre, es una forma de socializar, de crear nuevas amistades y de estar con la familia. Se podría resumir, como un conjunto de ocupaciones a las que el individuo puede entregarse de manera completamente voluntaria tras haberse liberado de sus obligaciones profesionales, familiares y sociales. Para descansar, divertirse y sentirse relajado para perfeccionar su formación desinteresadamente, o participar de forma voluntaria en la vida social de su comunidad. Ten en cuenta que su relación es directa. A mayor dedicación al ocio, menor estrés se sufre.

Por: Omar el Bachiri

Psicólo clínico y escritor

 

 

 

 

 

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