
Vivir en la mentira para no sufrir
Feb 22, 2025Cuando las situaciones cotidianas se vuelven difíciles de asimilar y empiezan a perturbarnos mentalmente (angustia, ansiedad, tristeza, insomnio, etc.), una terapia eficaz es engañar al cerebro. Hacerle creer que todo sigue igual que antes del conflicto emocional, es decir, vivir temporalmente en la mentira, mientras buscamos una solución al malestar. Eso sí, alargarlo en el tiempo es contraproducente dado que, los recursos cognitivos son limitados y una vez el malestar llegue a su máximo, se transformará en depresión. Entonces, teniéndolo en cuenta, esta terapia es magnífica porque nos permite dormir, descansar y tener cierta ilusión por el futuro a corto plazo.
La cuestión es poder disfrutar de nuestro entorno: trabajo, amigos, familia, etc. y no abandonar nuestra rutina diaria, los hábitos y costumbres. Porque hacerlo, es el camino más rápido al malestar mental y si ya lo tenemos, nos será más difícil dejarlo atrás. Así pues, siguiendo la terapia nos será más sencillo vivir con optimismo, porque es como estar viendo una película, sabemos que no son situaciones reales, pero, aun así, nos emocionan. Sabemos que es mentira, pero nuestro cerebro no la distingue de la realidad y como tal, emite las mismas emociones.
Podemos llorar, enfadarnos, entristecernos, alegrarnos, etc. Entonces, mientras nos centramos en cómo mejorar nuestro día a día, vivimos en la mentira y de este modo, no sufrimos tanto. Porque, ciertamente no estaremos contentos, pero por lo menos, nos mantendremos alejados del malestar y paralelamente, también estaremos motivados para superarlo. A modo de ejemplo tenemos la muerte de un ser querido, la pérdida del empleo, una ruptura amorosa, etc.
Explicado de otro modo, si ya tenemos claro cómo superarlo, no tiene sentido pasarlo mal, cuando podemos vivir en la mentira. Mantenemos el escenario intacto hasta que decidamos cuando acabar la película y cambiar el guión a seguir. Es como si pudiéramos predecir el futuro y estamos buscando el comportamiento más productivo. Es decir, ya sabemos que lo pasaremos mal, pues estamos decidiendo qué palabras o comportamiento utilizar para sí, girar la situación y que se vuelva favorable.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


