Controlar los impulsos, la impulsividad

Controlar los impulsos, la impulsividad

Feb 19, 2025 0 Por Omar El Bachiri

Los impulsos sin cierto control, son autodestructivos porque no entienden de razonamiento. Son puras emociones y la euforia o el miedo se apropian de nuestro comportamiento dando como resultado conductas exageradas. Entonces – ¿cómo se controlan los impulsos? – Pues, siendo proactivos y habiéndonos preparado con antelación. Tenemos que ser conscientes de que bajo estrés, nuestro organismo deja de lado la parte cognitiva y se centra en la emocional. Es un mecanismo de supervivencia porque tiene que reaccionar rápidamente dado que, está interpretando que estamos en peligro y, por lo tanto, tiene que huir o atacar y según nuestra personalidad, haremos una cosa u otra.

Pero el resultado es igual de desastroso en ambos casos, porque no hemos sido conscientes de las consecuencias surgidas. Por el contrario, cuando somos proactivos, utilizamos la tercera manera de afrontamiento, quedarnos inmóviles. Sólo que esto se traduce en el razonamiento, estamos quietos, pero, porque estamos pensando en las consecuencias de nuestra reacción. Tenemos esta capacidad porque hemos razonado con antelación el comportamiento a efectuar frente a las situaciones desagradables o conflictivas. Nos hemos planteado los resultados y exceptuando algunas situaciones, hemos visto que ser impulsivos, únicamente, nos provoca dolores de cabeza. Esto de actuar sin antes pensar en cómo puede reaccionar la otra parte, sólo nos ha generado que disgustos y por suerte, hemos aprendido la lección.

Por lo tanto, jamás descuidamos la parte cognitiva por mucho que nuestro organismo entre en estado de alerta. Así pues, ante todo, nos preguntamos por qué la situación nos está estresando: – ¿es por ella misma o es por nuestras creencias? – Con lo cual, cuando es por la primera, poco podemos hacer porque no depende de nosotros. Sin embargo, no así con la segunda, únicamente es cuestión de revisar nuestras creencias y preferencias, porque la mayor parte de las veces, con una simple modificación, la situación emocional cambia sustancialmente. Por lo tanto, estamos viendo que casi todo, depende de cómo interpretamos las situaciones.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor