Adolescentes, drogas y estereotipos

Empezaré el artículo definiendo el estereotipo: son apreciaciones simplificadas y poco detalladas sobre alguien o grupo de personas que comparten ciertas características. Se le atribuyen los mismos conceptos, cualidades, virtudes o defectos. Se usan para juzgar en el menor tiempo posible a cualquiera que las comparta, omitiendo cualquier otra diferencia. En consecuencia, cuando se les pregunta a los adolescentes por su consumo de alcohol y tabaco, la mayoría responden que lo hacen para sentirse adultos. Les sube la autoestima y además, les proporciona el sentimiento de pertenencia grupal, sienten que forman parte de una comunidad en concreto.

Ahora bien, omiten la información más importante, que no todos los adultos fumamos y bebemos alcohol. Sin embargo, la mayoría si que trabajamos, cuidamos de nuestro hogar, hacemos las compras y pagamos impuestos. Si se fijaran en estos cuatro conceptos para autodefinirse, otro gallo cantaría. La palabra adulto es exactamente lo que implica, asumir responsabilidades sociales. Aquí está la cuestión: – ¿En qué nos fijamos para autodefinirnos como personas? –

Estos adolescentes lo hacen en el consumo de estas drogas, las asocian al estereotipo del adulto y es su forma de reflejarlo, con un cigarrillo en la boca y una sustancia alcohólica en la mano. Tienen una visión de la realidad distorsionada a su favor, no tienen en cuenta el factor cognitivo, la inteligencia ni el esfuerzo requerido para ser un adulto responsable. Su autoconcepto está basado en factores externos a ellos, en consecuencia si no fuman o beben, no se sienten integrados y entran en un bucle sin salida. Igualmente, este punto de enfoque viene reforzado y en muchas ocasiones condicionado por los mensajes emitidos en los medios de comunicación, “Consume o compra esto y serás diferente, tendrás una personalidad y un carácter dominantes”Jamás te dicen lee, estudia y realmente mejorarás tus conocimientos culturales y con ellos tendrás más opciones para conseguir los objetivos que te propongas.

Por ejemplo, muchas chicas creen que por consumir estas drogas están vistas como unas triunfadoras, que su estatus social está en auge, en vez de enfocarse en sus capacidades cognitivas y ser valoradas por su gestión empresarial o de liderazgo. Con esto quiero decir que hay que vigilar con los estereotipos a la hora de sacar conclusiones sobre los demás. Igualmente, si queremos integrarnos en uno específico, sería interesante tener la información completa del mismo, no vaya a ser que prejuzguemos erróneamente y saquemos conclusiones precipitadamente y alejadas de la realidad.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor

 

 

 

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