
Claustrofobia
Jun 27, 2025Es el pánico a estar encerrados en lugares reducidos o en aglomeraciones y como todas las fobias, es un miedo irracional. La persona es consciente de que la situación en sí misma no es peligrosa, pero no puede evitar tener miedo. Por lo tanto, evita estar en estos lugares, como pueden ser los ascensores, las colas en los supermercados, el transporte público, etc. según la persona evitará unos lugares u otros. Así pues, estamos viendo la gran limitación de movimiento que produce esta fobia dado que, son lugares donde muchas veces no hay más remedio que estar. A modo de ejemplo, imaginemos tener que subir a un decimoquinto piso y por el miedo de ir en ascensor, tenemos que subir a pie. Con este ejemplo, ya estamos viendo que la persona afectada nunca se podrá presentar a unas oposiciones para bombero o policía y todavía menos, podrá trabajar como chófer de metro. Pero es que además de las limitaciones físicas, también están las mentales dado que, la persona se anticipa a los hechos ya que, sólo con pensar en estar en el lugar indeseado, empieza a sudar y a imaginarse el peor de los escenarios.
Así es que, desgraciadamente, en muchas ocasiones se aísla socialmente porque no puede ir a todos los lugares que van sus amigos y como tal, su círculo social va reduciéndose a medida que pasan los años. La gente se separa de ella de tanto escuchar la frase “no puedo ir” o ella misma se aleja y es que, imaginemos su odisea para ir a un concierto o a cualquier otro espectáculo donde la sala está totalmente llena, mentalmente le es imposible dar el paso e ir. Sabe que se sentirá como en una lata de sardinas y que le vendrán ideas catastrofistas y, por lo tanto, tendrá taquicardias y unas ganas irrefrenables de salir como sea. Hay que entender que la mente no distingue entre el miedo real y el irreal, ni tampoco entre el pasado, el presente ni el futuro. Ella únicamente se centra en nuestras ideas y pensamientos y si son catastrofistas, prepara al organismo para defenderse de un posible ataque. Entonces, si nos centramos en sentimientos, sensaciones o emociones del pasado, ella los vivirá como si fueran del presente y como tal, reviviremos el mismo malestar a pesar de estar en un lugar y época diferentes.
Esto funciona así porque nadie nace con fobias, son adquiridas por una experiencia traumática, donde hemos visto peligrar nuestra existencia. El miedo surgido frente a la situación superó nuestra capacidad de gestión emocional y nos ha condicionado de por vida. Así es que, cada vez que la vemos o nos encontramos en situaciones similares, recordamos del malestar sufrido, pero sin tener en cuenta la evolución que hemos tenido durante todos estos años. No es igual tener diez años, que tener cuarenta, como tampoco es igual la tecnología de los ascensores de los años ochenta que la de los actuales. Entonces, para superar esta fobia hay que empezar haciendo introspección y detallar los sentimientos y emociones vividos frente a la situación catastrófica y después, razonar y decir por qué se consideraba catastrófica y no solo negativa.
Por: Omar el Bachiri
Psicólgo clínico y escritor


