
El ejercicio físico nos mantiene activos
Feb 17, 2026Hacer ejercicio físico 4 -5 veces por semana durante unos 60 minutos cada vez es la mejor inversión que podemos hacer en cuanto a nuestra salud física y mental. Ya no estoy hablando únicamente del aspecto físico, sino de los beneficios que nos aporta, ya que nos mantiene alejados del dolor de espalda, de articulaciones y de muchos otros problemas físicos. Luego, referente a la parte mental, es la mejor medicina contra los cambios de humor, ansiedad, depresión o cualquier otro malestar cognitivo y, en parte, es porque estamos tan cansados que no queremos gastar la poca energía que nos queda en tonterías; nos centramos en lo realmente importante. Después, también está la parte química: los neurotransmisores y las hormonas que hacen una gran labor porque nos facilitan el buen humor y nos inducen a interpretar la realidad de un modo más optimista. Estos químicos nos aportan alegría, nos ayudan a conciliar el sueño y nos alivian temporalmente el dolor físico que podamos tener, son como una sustancia milagrosa.
Luego, por muchos complejos que tenga el sujeto o problemas personales, mientras está haciendo ejercicio físico tiene la mente en paz y este estado placentero puede prolongarse hasta dos horas después de haber acabado el entrenamiento. Con lo cual, es comprensible que el deportista quiera hacer ejercicio físico continuamente porque, aun sabiendo que acabará cansado, el sentimiento de calma o alegría es mucho mayor que el desgaste físico. Por eso mismo, aunque haga mal tiempo o no tenga ganas de esforzarse, realiza sus ejercicios físicos sin dudarlo ni un momento. Asimismo, este estado de ánimo y de fuerza física vienen condicionados por la energía funcional: cuanto mejor estamos físicamente, mejor estamos mentalmente. Esto es así porque cuando el organismo puede utilizar todos sus órganos sin restricciones, la frustración se mantiene alejada. Es decir, cuando los órganos cumplen su función, todo el organismo lo agradece y por ende, el malestar mental no aparece.
Dicho de otro modo: si queremos correr un rato, montar en bici, a caballo, caminar unas horas, cargar con las bolsas de la compra sin miedo a lesionarnos la espalda o las rodillas y podemos realizarlo sin problemas, nos sentimos bien mentalmente porque somos libres, no dependemos de nadie para hacerlo. Así que hacer ejercicio físico regularmente es un facilitador de la libertad porque nos mantiene independientes y, paralelamente, también motivados para seguir con nuestra rutina diaria. Con lo cual, según la cantidad de actividad física que realicemos mensualmente, interpretaremos la vejez como un problema porque es un obstáculo más en el camino o, sin embargo, como un proceso de adaptación porque vamos ajustando los ejercicios o su intensidad a nuestra edad, pero jamás la interpretaremos como algo malo.
Por: Omar el Bachiri
Psicólogo clínico y escritor


