El maltrato en la relación sentimental

El maltrato en la relación sentimental

Mar 11, 2026 0 Por Omar El Bachiri

No importa si hablamos de mujeres u hombres porque ambos pueden ser agresivos si se lo proponen. La cuestión es: ¿cómo puede alguien que vive en un país democrático y con posibilidades de ser independiente económicamente permitir que su pareja le maltrate? —¿Cómo esta persona prefiere sufrir vejaciones, humillaciones, indiferencia o, incluso, ser golpeada antes que alejarse de la parte agresora? —. Igualmente, tampoco está de más aclarar que el maltrato puede ser tanto físico como mental y que ambos son igual de perjudiciales, dado que acaban con la confianza de la víctima; la persona se deshumaniza y acaba creyendo que se merece todo lo malo que le sucede. Luego, inevitablemente surge el efecto Pigmalión: la persona se comporta tal cual cree que esperan de ella.

Pero entonces, —¿cómo se llega a este punto, al momento donde la persona se deja maltratar por quien ama y, sobre todo, por qué no se aleja de su agresor? —.  Es decir, “me quieres, pero me maltratas” y aquí es donde hay que sustituir el diálogo interno, ya que la frase que mejor representa este escenario es: “me odias y por eso mismo me maltratas”. Cambiar el diálogo interno, la manera de hablarse a uno mismo, es el primer paso para alejarse de una relación así, pero esto seguramente que la víctima ya lo sabe y aun así, no se va. Prefiere quedarse sufriendo, discutiendo, malviviendo emocionalmente antes que dar el paso e independizarse.

Con lo cual, es muy difícil ayudar a alguien que está viviendo una situación de este tipo si él mismo no pide ayuda. No obstante, salvo esta excepción, hay muchas parejas que mantienen este tipo de relación: se gritan, insultan, mienten, golpean, engañan, etc. Por el motivo que sea, su relación se ha vuelto tóxica, pero son incapaces de separarse; o ambos se ven incapaces de dejarse o uno de los dos prefiere malvivir en pareja antes que emprender un camino en solitario. Del mismo modo, a este tipo de decisiones se les puede llamar apego emocional, económico o, simplemente, comodidad: la persona, dentro de lo malo, tan mal no está.

Por: Omar el Bachiri

Psicólogo clínico y escritor